
En 2021, 101 focas muertas aparecieron en las costas belgas, una cifra que se duplicó en 2020. Las redes de pesca resultaron ser las principales culpables. Esto es evidente a partir de un nuevo “informe de mamíferos marinos” del Real Instituto Belga de Ciencias Naturales, SeaLife Blankenberge y la Universidad de Lieja.
ttn-es-34

