
El Código Negro: Una Herencia Persistente
El Código Negro, un conjunto de ordenanzas reales promulgadas en 1685 por Luis XIV, que regulaba la esclavitud en las colonias francesas, sigue vigente en el derecho francés. Esta regulación, que fomentó la deshumanización y la subyugación de seres humanos, incluye prácticas inaceptables hoy en día, como la autorización de castigos corporales y la obligación de adoptar la fe católica, al afirmar que los esclavos son considerados como “bienes muebles”.
Propuesta de Abrogación del Diputado Max Mathiasin
Ante esta incongruencia histórica, el diputado Liot Max Mathiasin ha propuesto la abolición de este código. El próximo 28 de mayo, su propuesta de ley será examinada durante la sesión parlamentaria correspondiente a su grupo. Mathiasin afirmó que este es un evento “extremadamente esperado, especialmente en los territorios de ultramar”, y que la aprobación del texto “haría feliz a todos los demócratas y amantes de la libertad que desean participar en la evolución de la historia de Francia”.
Apoyo Bipartidista y la Dimensión Simbólica
La propuesta ha recibido el respaldo de 130 diputados de varios grupos políticos, salvo del RN y de la UDR. Mathiasin considera que “el Código Negro no es solo un compendio histórico, es un símbolo de un crimen, la piedra angular de un sistema que se basa en la degradación y el comercio de seres humanos”. Su eliminación es vista como un paso esencial para completar un proceso histórico que comenzó con la ley Taubira, que reconoció la esclavitud como un “crimen contra la humanidad”.
Implicaciones y Consecuencias Contemporáneas
Max Mathiasin no solo busca la abrogación, sino que también pretende presentar un informe que analice las consecuencias actuales de la aplicación del Código Negro. Se explorarán sus efectos en el desarrollo económico, social, cultural y ambiental de los territorios afectados, especialmente en las Antillas.
Historial Legislativo y Respuesta Gubernamental
Este no es un tema nuevo en la Asamblea Nacional. En 2025, Laurent Panifous había solicitado formalmente la abrogación del Código Negro, describiéndolo como un “elemento inquietante en nuestro arsenal jurídico”. François Bayrou, entonces primer ministro, se comprometió a que un texto sería presentado en el Parlamento para su abolición.
Recientemente, según medios como La Tribune, Emmanuel Macron ha manifestado su apoyo a la abolición del Código Negro y podría abordar la cuestión de reparaciones a Haití, una excolonia que fue obligada a pagar grandes sumas por su independencia en 1804.
Una Mirada al Futuro
El contexto de esta discusión es relevante no solo desde un punto de vista jurídico, sino también desde una perspectiva moral y ética. La posición del presidente sobre reparaciones y su reconocimiento de injusticias históricas son pasos que podrían llevar a una reconciliación con el pasado colonial de Francia.
En conclusión, la propuesta de Max Mathiasin representa no solo un cambio legislativo, sino también un avance hacia la justicia y la libertad, aspectos que todos los ciudadanos esperan ver reflejados en el marco jurídico del país. La abrogación del Código Negro es más que un símbolo; es una necesidad urgente para cerrar un capítulo oscuro de la historia que aún persiste.




