
MODE – Una « Vénus », diosa de la fertilidad, el vientre redondo rodeado de un halo en forma de concha. Esa es la imagen elegida por **Victoria’s Secret** para abrir su famoso desfile anual. El « VS Fashion Show 2025 » se celebró en Nueva York el miércoles 15 de octubre ante un público de **estrellas**, y fue transmitido en YouTube y Prime Video en todo el mundo.
La modelo **Jasmine Tookes**, que forma parte de los **Ángeles de Victoria’s Secret**, inauguró el espectáculo con nueve meses de embarazo, con su vientre visible bajo un vestido de **malla** y **perlas**. Una potente **simbolística** elegida por la marca de lencería que intenta renovar su imagen tras años en la tormenta.
«En espera de nueve meses, ni siquiera esperaba recibir la llamada, pero cuando Adam [Selman, director ejecutivo de creación] me contó la historia, el simbolismo de **Venus**, la fuerza, el renacimiento, la energía femenina divina que emanaba, supe que era exactamente a donde debía estar», escribió Tookes en Instagram.
A sus 34 años, la top model es consciente de los **desafíos** estratégicos detrás de esta elección: «VS ha jugado un papel muy importante en mi carrera, y ser testigo de la evolución de la marca, de su crecimiento y de su nuevo sentido, ha sido simplemente mágico», añadió.
Una marca controvertida
«La evolución de la marca» es en realidad una cuestión de **supervivencia económica** para la empresa. En 2019, el desfile fue cancelado tras una serie de **escándalos**. Se reveló que Les Wexner, el antiguo CEO de Victoria’s Secret, era cliente de **Jeffrey Epstein**, un criminal sexual acusado de tráfico de menores. El antiguo director de marketing, Ed Razek, también había declarado que no quería contratar a modelos transgénero porque el desfile debía seguir siendo un **”fantasía”**.
Los escándalos de sus antiguos líderes obligaron a la empresa, ya criticada por su falta de **inclusividad** en medio del auge del movimiento **body positive**, a mantener un perfil bajo y reestructurarse. El **Victoria’s Secret Fashion Show** solo regresó en 2024, una vez realizada la transformación, bajo la dirección de **Hillary Super**, la nueva CEO.
A pesar de una mayor inclusividad, que incluyó a dos modelos trans y dos modelos “de talla grande” (es decir, talla 44), el desfile de 2024 no convenció del todo, ya que daba la impresión de que solo se había hecho **”renovación”** con lo viejo.
Victoria’s Secret 2.0
Victoria’s Secret ha intentado corregir el rumbo este año: mediante la **celebración** de la maternidad en lugar de la extrema delgadez en la apertura. Otras modelos ya habían desfilado durante varios meses de embarazo (como **Alessandra Ambrosio** o **Irina Shayk**), pero nunca con tal énfasis. Jasmine Tookes es la primera mujer embarazada en abrir el desfile y la segunda modelo negra en hacerlo.
La modelo trans **Alex Consani** también regresó a la pasarela, al igual que las modelos de talla grande **Ashley Graham** y **Paloma Elsesser**. Este año, parecían no ser meras comparsas, sino que se representaba un panel más amplio de **morfologías**. La actriz y modelo **Barbie Ferreira** hizo su debut en el VS Fashion Show, así como **Precious Lee**. La presencia de la francesa **Émeline Hoareau** y de las modelos **Devyn Garcia** y **Ashlyn Erickson** también fue notable.
Por último, la marca de lencería presentó a **atletas** americanas, como la gimnasta olímpica **Suni Lee** y la jugadora de baloncesto **Angel Reese**. Es la primera vez que deportistas profesionales desfilan en la pasarela.
No obstante, Victoria’s Secret no ha abandonado a sus **Ángelas**, ni la delgadez, ya que nombres como **Candice Swanepoel**, **Adriana Lima**, y las hermanas **Bella y Gigi Hadid** desfilaron como lo han hecho durante años. Pero no fueron las únicas en brillar, lo cual ya es un **avance** significativo.
El desfile de Victoria’s Secret ha evolucionado significativamente, reflejando un cambio de paradigma en la industria de la moda. A través de su apuesta por la diversidad y la inclusión, y su celebración de la maternidad, la marca busca redirigir su imagen y reconectar con un público más amplio y variado. En un mundo donde los estereotipos de belleza están siendo cuestionados, el significado del desfile va más allá de lo superficial, marcando un giro hacia una representación más auténtica y realista de la feminidad.




