
Los empleados que se han enfermado debido a la exposición al asbesto tienen derecho a una compensación. Esto es pagado por el Fondo de Asbesto, que es parte del Fondo de Enfermedades Profesionales. Para que la propuesta de Fonck fuera prácticamente aplicable tras su aprobación, el Consejo de Ministros consideró previamente una serie de Reales Decretos para ampliar la lista de enfermedades profesionales con tres enfermedades, entre ellas el cáncer de ovario.
En consecuencia, las personas -que han contraído esta enfermedad a través de su profesión- tendrán que presentar menos pruebas para recibir una indemnización. La tramitación de su expediente también será más rápida y se les reembolsará más rápidamente.

