
Jason Dean / Getty Images
Laetitia R. describe un control total sobre sus acciones y pensamientos por parte de su ex compañero.
« Nunca hubo un consentimiento de mi parte. La cuestión no se planteaba, porque no tenía derecho a pensar ni a expresar lo que sentía. » Estas son las desgarradoras palabras de Laëtitia R., una mujer que ha sido víctima de abuso durante años a manos de su expareja, Guillaume B., quien enfrenta cargos de violación, proxenetismo y actos de tortura.
El camino hacia el infierno
Laëtitia relata su historia en una entrevista a franceinfo. Se conocieron en 2015, cuando Laëtitia tenía 32 años y era madre de tres hijos. Guillaume, un hombre de 51 años y director de una agencia bancaria, parecía perfecto al principio. Sin embargo, pronto comenzó a implementar un control asfixiante y manipulador sobre ella.
Manipulación y control
Con el tiempo, lo que comenzó como juegos sexuales se transformó en un ciclo de abuso. « Cuando quise decir que no a algunas cosas, comprendí que era imposible. El truco ya se había cerrado sobre mí. » Laëtitia se sintió atrapada en una red de miedo e intimidación.
La violencia extrema
Laëtitia describe episodios extremos de violencia, donde sufría golpizas y torturas bajo el pretexto de correcciones. « Era golpeada, cortada con un cuchillo y quemada con cigarrillos. » Su sufrimiento no solo incluía maltratos físicos, sino también un control total sobre su vida cotidiana.
Prostitución y abuso sexual
No solo la maltrataba físicamente, sino que también la prostituía, llevándola a mantener relaciones sexuales con extraños. E incluso ante el embarazo, la violencia se intensificó. Laëtitia fue forzada a participar en prácticas sexuales extremadamente degradantes, lo que resultó en una incontinencia que ahora la afecta diariamente.
El aislamiento y la manipulación psicológica
El abuso no se limitaba a lo físico. Guillaume también ejercía un control psicológico. Amenazaba con quitarle a sus hijos y la aislaba de amigos y familiares. Laëtitia era constantemente humillada y forzada a llamarlo « maestro ».
La dura realidad post-abuso
A pesar de haber escapado de su torturador, Laëtitia continúa viviendo con miedo y ansiedad. « Mis hijos y yo siempre estamos en estado de alerta. » La lucha por recuperar su vida normal se presenta cada vez más difícil.
Conclusiones y justicia por Laëtitia
Guillaume B. se enfrenta a un juicio con potencial cadena perpetua. A pesar de las acusaciones y las pruebas, él mantiene que Laëtitia quería la humillación, un desdén que podría ser parte de su estrategia de defensa.
Laëtitia se ha comprometido a que su juicio no se lleve a cabo a puerta cerrada, lo que resalta la importancia de visibilizar el abuso. La batalla de Laëtitia no es solo por ella misma, sino por todas las voces silenciadas por la violencia y el miedo.



