
Cualquiera que haya ido esta mañana a De Kostmand no se lo puede perder. Hay cámaras en cuatro lugares, una vía de escape está cerrada con una valla, los buzones públicos están temporalmente fuera de uso y el contratista acaba de cerrar los buzones y las puertas de los edificios de Kostmand.
Además, el alcalde Niek Meijer ha prohibido esta tarde y esta noche la entrada de un gran número de jóvenes (las llamadas prohibiciones de zona y de reunión). Si no cumplen esta orden y aun así muestran un “comportamiento de basura”, como dice el alcalde, pueden recibir una multa muy elevada de 2.500 euros por infracción. El mensaje es que si no quieres oír, simplemente debes sentir.
Sudadera con capucha puesta
Los empresarios y residentes locales con los que hablamos esta mañana en De Kostmand no confían en una Nochevieja tranquila y festiva en el centro comercial y sus alrededores. ¿Cómo los detienes? Si quieren destruir, lo harán. Y como llevan sudadera con capucha y se cubren la cara, lo que no está permitido según las normas municipales, no pueden ser reconocidos. Sus acciones quedan impunes.
Otro cuenta que hace unos años un grupo de empresarios estuvo vigilando el centro comercial durante la víspera de Año Nuevo. Todo transcurrió con calma y tranquilidad hasta que decidieron volver a casa y entonces un grupo de jóvenes atacó, como demuestra la experiencia.
