Una reciente y alarmante **experiencia** navegando en alta mar ha dejado a los skipers Caroline Dieu y Jérôme Délire en un estado de **desesperación** tras un encuentro inesperado con un avión privado. Durante su participación en la **Transat Café L’Or**, los navegantes sufrieron graves daños a su embarcación cuando un jet pasó peligrosamente cerca de su monocoque.
¿Qué ocurrió exactamente?
Los hechos ocurrieron durante la mañana del miércoles en el Golfo de Gascuña. En ese momento, era la primera vez que Caroline y Jérôme enfrentaban **condiciones adversas** en alta mar desde que comenzaron la travesía. Mientras se ocupaban de reparaciones de emergencia iniciales, un avión “tipo jet privado” pasó a escasa altura, sorprendiéndolos en tres ocasiones consecutivas.
La **rapidez y cercanía** del avión les dejó sin tiempo para reaccionar, expresando Jérôme: “Claramente el piloto sabe lo que hizo. No hay duda alguna”. El potente **soplido** del jet fue tal que inclinó su embarcación casi al instante, lo que provocó que la drisse de spi se rompiera, dejando la **vela** dañada en el agua.
Aunque es común ver **sobrevuelo** de aeronaves durante las transatlánticas, lo ocurrido fue insólito. “Nos han sobrevolado antes, pero siempre a alturas y distancias mucho más seguras”, comentó Délire. En esta ocasión, la nave pasó sumamente cerca, a una velocidad monumental.
Las reacciones de los skipers
La zozobra que sintieron fue indescriptible. “No comprendí de inmediato lo que sucedía”, relata Jérôme. “Sentimos una enorme **ira** porque una vez que la vela está en el agua, el barco permanece inclinado”. Aunque están familiarizados con el surcar mares, esta experiencia fue diferente, ya que dicho **sobrevuelo** representaba un real peligro.
Sin tiempo que perder, ambos se lanzaron a las reparaciones. Con esfuerzo y dedicación, lograron recuperar la vela, a pesar de que la operación tomó casi **40 minutos** para culminar. “Tuvimos que improvisar. Si no, el barco podría haber quedado inservible”, agregó Délire.
¿Pueden continuar su travesía?
Después de evaluar la situación, el dúo decidió continuar con su odisea. “Nuestro objetivo es llegar a la costa de **España** para una parada obligatoria en La Coruña”, confirmaron. Con determinación, planean buscar refugio en el norte de España para evitar las peores **condiciones climáticas** y seguir navegando.
A pesar de los **daños** sufridos, este par de aventureros espera llegar a su destino, donde podrán llevar a cabo reparaciones más exhaustivas. Sin embargo, enfrentan un gran inconveniente: según las normas, cambiar la vela en esa parada está prohibido, lo que plantea un **gran desafío** para completar la travesía.
¿Qué podría enfrentar el piloto del avión?
Más de 24 horas después del incidente, el piloto del jet sigue sin ser identificado, lo que deja a los skipers lidiando con otros problemas en medio del mar. Sin embargo, no planean presentar **acciones legales** si el piloto es encontrado. “Es parte de la vida. A veces esas cosas suceden”, dijo Jérôme, que aún siente el **miedo** de aquel encuentro inesperado.
La magnitud de la sanción que enfrentaría el piloto, de ser localizado, es incierta. Según la ley, podría arriesgarse a la **suspensión** de su licencia de pilotaje, e incluso penas que varían incluyendo multas de hasta **15,000 euros** o prisión de hasta seis meses.
