
LA Los investigadores de la Universidad de Edimburgo solían un estudio dispone de datos del British Biobankque incluye información de más de 500.000 personas, elegir los datos de aquellos que habían tenido un infarto de miocardio, pero que se habían hecho un examen de retina antes del evento.
Retina e infarto: la correlación
Descubrieron así que podían clasificar mejor a las personas con riesgos cardíacos más o menos elevados, combinar datos relacionados con los vasos sanguíneos de la retina con datos relacionados, por ejemplo, con la edad, la presión arterial, índice de masa corporal y estilo de vida. “Los vasos de la retina, que es el único lugar anatómico donde se puede observar el flujo sanguíneo en tiempo real, son fáciles de estudiar” explica Claudio Tondodirector de la Departamento de Arritmología del Instituto de Cardiología Monzino de Milán.
Oftalmólogo que examina al paciente con lámpara de hendidura
“El estado de las arterias retinianas puede reflejar el estado de los vasos en otros distritos, como enfermedad cardíaca o coronaria, y puede sugerir la presencia de una enfermedad vascular o, en cualquier caso, la probabilidad de que la persona pueda ser considerada en riesgo de desarrollar una enfermedad cardíaca. Los estudios dirigidos a mejorar la prevención cardiovascular son importantes, lo cual es fundamental, también porque hay factores de riesgo que no son modificables como la familiaridadpero otros que hay que combatir y reducir, por ejemplo la hipertensión, el tabaquismo, la diabetes, la mala actividad motriz y el tipo de alimentación».
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