
Ante las alertas sobre la **contaminación del atún** por mercurio, ocho grandes ciudades, incluidas Paris y Lyon, han decidido prohibir este pescado en las cantinas escolares. Esta decisión reabre el debate sobre las normas consideradas demasiado restrictivas para este producto.
Ocho grandes **ciudades**, que representan más de **3,5 millones** de habitantes, han decidido retirar el atún de las **cantinas escolares** para este nuevo año escolar. El objetivo declarado es **proteger** a los niños de una exposición considerada demasiado alta a **mercuro**.
La alerta fue lanzada en octubre de 2024. Dos **ONGs**, Bloom y Foodwatch, realizaron pruebas a **148 latas de atún** en conserva a través de un laboratorio independiente. El resultado fue alarmante: el **100%** de las muestras presentaron rastros de mercurio, una sustancia que la Organización Mundial de la Salud clasifica entre las diez más peligrosas para la salud pública.
Las municipalidades elevan la voz
Las ciudades firmantes, criticando la inacción de las autoridades públicas desde la mencionada investigación, han declarado que ningún producto a base de atún figurará en los menús escolares. Entre estas ciudades destacan **Mouans-Sartoux** (Alpes-Maritimes), **Bègles** (Gironde), **Grenoble**, **Lille**, **Montpellier** y **Rennes**.
Las ONGs han señalado que el **límite** permitido es demasiado permisivo. Para el **atún**, la **línea reglamentaria** se ha fijado en **1 mg/kg**, pero este cálculo se realiza sobre el producto fresco. En una conserva, donde la carne se **deshidrata**, la concentración puede aumentar, según Bloom, hasta **2,7 mg/kg**. “Los niños, primeras víctimas de esta norma inadecuada, pueden rápidamente superar la dosis semanal tolerable”, alertan las colectividades en un comunicado.
Los industriales reaccionan
En comparación, otros pescados como el **bacalao** o la **anchoa** no deben superar los **0,3 mg/kg**. Por ello, las ocho municipalidades exigen que este valor más estricto también se aplique al atún antes de contemplar su regreso a las cantinas.
Ante la polémica, los industriales de la conserva defienden que cumplen con las normativas. “Ningún producto en el mercado supera el límite reglamentario de **1 mg/kg**”, defiende la **Federación de industrias de alimentos conservados**. Además, critica la metodología utilizada por las ONGs y recuerda haber publicado en enero los resultados de controles realizados en **ocho años**, concluyendo que los **niveles** de mercurio son, en promedio, **tres veces** inferiores al límite oficial.
El **pulso** entre las colectividades, las asociaciones y los industriales parece que se prolongará aún más. Mientras tanto, los niños de las escuelas afectadas deberán prescindir del atún en la cantina.
Consideraciones finales
La prohibición del atún en las cantinas escolares de varias ciudades francesas ha cogido un giro significativo dada la gravedad de las investigaciones y los efectos potenciales del mercurio en el desarrollo infantil. Sin embargo, las reacciones de los **industriales** y el seguimiento que tendrán estas normas serán cruciales para el futuro de este producto en las dietas escolares. La salud de los niños es, sin duda, la prioridad, y las decisiones de hoy podrían marcar una gran diferencia en su bienestar futuro. La discusión continúa, y es vital que todos los actores involucrados se mantengan vigilantes y comprometidos en la búsqueda de soluciones eficaces y sostenibles.




