
Es una de las mejores árbitros de Europa, pero con demasiada frecuencia se reduce a su apariencia, se queja Emanuela Rusta. Por eso sacó conclusiones y exigió un enfoque diferente.
Emanuela Rusta ha tenido un ascenso notable como árbitro. En 2022, la albanesa, que ahora tiene 30 años, se convirtió en la primera mujer en arbitrar un partido de liga en la máxima categoría de su país de origen. A nivel internacional, ahora arbitra los partidos de la Liga de Naciones femenina y debutó en la Liga de Campeones el jueves en el partido entre Sporting de Lisboa y Real Madrid (1-2).
Compartió su vida como árbitro de primer nivel con el público en Instagram. Pero eso ya pasó. Rusta decidió borrar su perfil en el servicio de redes sociales. La razón: demasiados comentarios sexistas debajo de sus fotos.
Rusta se lamentó en una entrevista con la agencia de noticias francesa AFP: “Hay que luchar mucho para ser aceptado. Deberías centrarte más en mi profesionalidad que en otras cosas”.
Por eso ahora Rusta cerró su cuenta de Instagram, en la que también compartía fotografías privadas. Por ejemplo, tomas que los muestren en la playa o en el gimnasio. Le molestan frases como “La árbitro sexy que sube la temperatura”. O: “La mujer albanesa se robó el show”.
Rusta lo dejó claro: “El arbitraje no es una cuestión de género, sino de competencia”. Y continúa: “Para tomar buenas decisiones hay que conocer perfectamente las reglas del juego, pero también hay que estar en buena forma física y tener un alto nivel de concentración”.
Su objetivo: a Rusta le gustaría seguir pronto los pasos de su colega Stephanie Frappart. En 2020, la francesa fue la primera mujer en arbitrar un partido de la Liga de Campeones masculina.
Al fin y al cabo, a diferencia de las redes sociales, en el ámbito masculino se respira respeto: “Aunque evidentemente se trata de un entorno predominantemente masculino, me siento respetado y valorado por mi trabajo en el campo”, afirma Rusta, que estudió deportes y Todavía hoy enseña como profesora de deportes en una escuela secundaria en su ciudad natal de Elbesan.

