
En París tenían plantilla y menos aún con la llegada de Carletto al banquillo. Pero no habían tenido en cuenta un milagro provinciano, con un bombardero en la plataforma de lanzamiento, con un entrenador que se centra en el punto y no en la estética, con un presidente que no teme teñirse el pelo de naranja a sus 70 años… .
No hay historia, no puede haberla. El Paris Saint Germain es el equipo más rico, el más fuerte y también ha contratado al técnico Carlo Ancelotti, a mitad de camino. ¿Cómo no va a ganar el campeonato de Francia? Los fans no tienen dudas: no hay lugar para aventuras, ni para giros del destino. Estamos en la temporada de fútbol 2011-12 y el club parisino acaba de ser comprado por el fondo soberano de Qatar que aspira a volver a lo más alto de la Liga y también quiere triunfar en la Liga de Campeones. No falta dinero para alimentar las ambiciones. Sin embargo… Al final de la primera vuelta, cuando Ancelotti tomó su lugar en el banquillo de los parisinos, el PSG estaba en lo más alto de la tabla con una ventaja de tres puntos sobre sus perseguidores. El estribillo es bastante obvio: si llegaron allí con un entrenador normal, ahora, dirigidos por un campeón, sólo pueden mejorar. Los demás se quedarán sólo con migajas. Un razonamiento que no tiene sentido, salvo que los jugadores del Montpellier, un equipo de nivel medio que en la primera vuelta sufrió un contundente 3-0 en casa ante los parisinos, no comparten la misma opinión y, sin embargo, nunca se han rendido y permaneció unido al grupo líder.
