
Después de las victorias ante el Sturm Graz y el Salzburgo, el equipo de Eric Roy, reformado el verano pasado, quiere seguir sorprendiendo. Y ya tiene en sus manos una décima parte del presupuesto anual…
Si es un sueño, no los despiertes. Si no es así, todo se lo merece. Y nadie lo hubiera esperado jamás. Ni siquiera los directamente implicados. O mejor dicho, los piratas de Brest que atacaron la nueva Champions sin cambiar ni un ápice de su estilo. Lo que le vale el primer puesto de la Liga de Campeones, contra todo pronóstico. Con pleno de puntos tras la sinfónica de Salzburgo (4-0), y siempre con la sonrisa de quien se lanza por primera vez a las aguas del gran fútbol. Un pequeño milagro de la banda de Eric Roy que no teme a nadie y disfruta de cada partido europeo como si fuera el último, con el ansiado riesgo de alargar la aventura más allá de enero, pese a todo.

