
El nuevo Código de Circulación que entró en vigor el pasado 14 de diciembre y que introduce normas estrictas en materia de scooters está generando una gran incertidumbre entre los usuarios de este vehículo, cuya difusión en las ciudades italianas ha crecido enormemente en los últimos años, con las cifras de alquileres y ventas que están en fuerte descenso, hasta el punto de provocar que los operadores del sector hablen de verdadera alarma. A partir de una evaluación inicial realizada porAlianza para la Movilidad Sostenible – que incluye a los operadores de compartir unidos en Assosharing, productores y distribuidores como Platum y Attiva, Consumerismo Non Profit y minoristas – como resultado del nuevo Código de Circulación, el alquiler de scooters eléctricos en compartir ha caído en las principales ciudades italianas un 30% sólo en el último mes, mientras que para las ventas de vehículos particulares la caída se estima entre el 30% y el 50%.
La falta de decretos de aplicación aumenta la incertidumbre
«El pasado 14 de diciembre entró en vigor el nuevo Código de Circulación que, como se sabe, introduce la obligación de llevar casco, matrícula y seguro para los usuarios de patinetes eléctricos, incluidos los vehículos compartidos puestos a disposición por empresas compartidas – explica la ‘Alianza – A Novedad que, también por la ausencia de decretos de aplicación que aclaren las normas sobre cascos, matrículas y coberturas de seguros, ha generado una gran incertidumbre entre los usuarios, provocando un drástico colapso del uso de los scooters en Italia. Sólo en el primer mes de vigencia del nuevo Código, del 15 de diciembre de 2024 al 10 de enero de 2025, el número total de alquileres de scooters eléctricos en las principales ciudades italianas cayó un -30% respecto al mismo período del año anterior. Una tendencia aún peor para las ventas de scooters, cuyo descenso, según los primeros datos parciales, se sitúa entre el -30% y el -50% interanual.”
El impacto en el sector de la movilidad compartida
La introducción de nuevas normas para el uso de scooters, especialmente aquellas que requieren casco obligatorio, tendrá un impacto muy significativo en el sector de la movilidad compartida en Italia, del cual el 50% se compone del alquiler de scooters: «Si tenemos en cuenta que El sector de los scooters compartidos está creciendo significativamente y, teniendo en cuenta las estimaciones positivas de crecimiento previstas por los analistas para el período 2025-2030, el impacto de la nueva regulación supondría una reducción de la facturación del sector de casi 300 millones de euros, con impactos negativos también para las arcas fiscales, dado que los ingresos faltantes del IVA podrían ser del orden de 62 millones de euros hasta 2030″, estima la Alianza. Pero las repercusiones corren el riesgo de ser graves también en el ámbito del empleo, ya que «la reducción del alquiler de scooters compartidos como consecuencia de las nuevas normas introducidas por el Código de circulación provocaría la pérdida directa de 1.200 puestos de trabajo en Italia y la falta de creación de 3.000 puestos de trabajo adicionales en los próximos 5 años”. En cuanto a las ventas de scooters privados, si se confirma la tendencia a la baja, “el número de vehículos vendidos en Italia pasará de 150.000 al año a no más de 100.000 en 2025”.



