
https://focus.huffingtonpost.fr/2023/02/09/58/0/7360/4140/0/0/60/0/c87af3b_1675949801688-gettyimages-1217582444.jpg
La ola de calor y sus efectos en la salud
Con el avance del **cambio climático**, el fenómeno de las **canículas** se ha vuelto un tema recurrente en nuestras vidas. Las altas temperaturas no solo afectan nuestro bienestar físico, sino también nuestro **sueño**. Durante las olas de calor, especialmente en lo que se conoce como **”noches tropicales”**, donde las temperaturas nocturnas no descienden por debajo de los 20 °C, la calidad del descanso se ve gravemente comprometida.
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Las noches tropicales provocan mayores problemas de salud que las jornadas calurosas.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido que las temperaturas nocturnas ideales deberían mantenerse por debajo de los 24 °C para asegurar un descanso reparador. Sin embargo, las recientes **predicciones meteorológicas** en países como Francia e Italia han señalado temperaturas nocturnas de hasta 28 °C, lo que puede representar un **riesgo** significativo para la salud.
El impacto del calor en el sueño
El calor excesivo durante la noche afecta nuestro **sueño profundo**, un momento crucial para la **recuperación** y el bienestar general. Las temperaturas elevadas generan un aumento en nuestro **”termostato central”**, lo que interfiere con nuestra capacidad para dormir adecuadamente.
Estudios indican que el sueño insuficiente puede llevar a una serie de problemas de salud a corto plazo, como **fatiga**, dificultades de concentración y un riesgo incrementado de accidentes. A largo plazo, la falta de descanso adecuado está ligada a problemas más graves, incluidos trastornos **metabólicos** y el deterioro de la salud mental.
El cambio climático y el riesgo creciente de “noches tropicales”
Investigadores han señalado que el aumento de las temperaturas debido al **cambio climático** representa una amenaza global para la calidad del sueño. Un estudio reciente publicado en la revista **Sleep Medicine** menciona que más del 50% de la población mundial se verá afectada por condiciones climáticas extremas que interrumpen su capacidad para descansar.
Esto es especialmente preocupante para las **poblaciones vulnerables**, como los ancianos y aquellos con condiciones de salud preexistentes. Las condiciones urbanas, como el **efecto de isla de calor**, agravan aún más esta situación, haciendo que las ciudades enfrenten **temperaturas extremas** durante la noche.

www.insee.fr
Proyecciones sobre el aumento de noches tropicales en Francia entre 2021-2050.
Consejos para enfrentar el calor nocturno
Ante el desafío de las **noches calurosas**, algunos expertos recomiendan métodos sencillos pero efectivos para mejorar la calidad del sueño. Por ejemplo, tomar una ducha fresca (no fría) antes de dormir puede ayudar a reducir la temperatura corporal. Dejar que el agua se evapore sobre la piel antes de secarse es aconsejable, así como el uso de ventiladores que no sean demasiado ruidosos.
Es importante también cuidar la alimentación y evitar excitantes como el **café** y el **alcohol** en la noche, dado que pueden perjudicar el sueño más que ayudar. Mantener líquidos a la mano y considerar siestas cortas durante el día puede ser beneficioso para combatir la **fatiga**.
Con la alerta de expertos sobre la creciente frecuencia de olas de calor y noches tropicales, es crucial adaptarse y tomar medidas para asegurar que el sueño no se vea comprometido. La salud depende en gran medida de la calidad de nuestro descanso, y en tiempos de **calor extremo**, proteger nuestro sueño es más importante que nunca.
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