
Las enfermeras del dispositivo Asalée no han recibido su salario desde hace más de cincuenta días. El jueves se manifestarán en Port-Sainte-Marie. Annie Thorel, una de ellas, da su testimonio. La asociación se encuentra en conflicto abierto con la Caisse nationale de l’assurance maladie.
La Cruda Realidad Post-COVID
Durante la pandemia de COVID-19, el personal de salud recibía aplausos y reconocimientos por su dedicación y valentía. Sin embargo, la realidad para muchos profesionales, como las enfermeras de Asalée, ha cambiado dramáticamente. Annie Thorel, enfermera delegada de salud pública, expresa su frustración: “Hoy vivimos la peor de las situaciones”. Desde hace 53 días, no ha recibido su salario, lo que ha llevado a las enfermeras a organizar una manifestación en busca de servicios y pagos adeudados.
La Protesta y el Futuro de Asalée
El jueves, Thorel y trece colegas en Lot-et-Garonne se manifestarán en el estacionamiento de la casa de salud en Port-Sainte-Marie. Su objetivo es “salvar nuestra asociación”, que se enfrenta a la falta de pagos por parte de la Caisse nationale de l’Assurance maladie (CNAM). Este conflicto se intensificará con la decisión del tribunal de asuntos económicos de París, que se pronunciará sobre una solicitud de recuperación judicial de Asalée el 26 de marzo.
El Papel Fundamental de Asalée
Asalée, que significa Acción de salud liberal en equipo, fue fundada en 2004 y cuenta con una red nacional que incluye 9,155 médicos y 2,080 enfermeras. Estas profesionales se dedican a educar y acompañar a pacientes con diversas patologías, como diabetes, problemas cardiovasculares y enfermedades respiratorias. Su labor es especialmente crucial en áreas con déficit de atención médica, donde han creado un vínculo esencial con la comunidad.
Un Conflicto en Escalamiento
A pesar de ser reconocida por la CNAM como una entidad fundamental para el sistema de salud, la financiación de Asalée ha sido suspendida debido a denuncias de irregularidades en su gestión por parte de la Inspección General de Asuntos Sociales. Margot Bayart, presidenta de Asalée, ha calificado esto como un “mensaje del Estado” y una forma de “maltrato institucional”. Busca hacer evidente lo que describe como un escándalo tras la creciente presión.
Las Consecuencias Personales
Annie Thorel, a sus 55 años, enfrenta una situación precaria no solo en su trabajo, sino también en su vida personal. Vive en constante angustia, con noches de insomnio debido al estrés financiero que afecta a su familia. Con un esposo en problemas de salud y un hijo estudiante, la carga se vuelve aún más pesada. Ella expresa su sentir, mencionando que “es complicado vivir así. Me siento como una rehén en mi propia vida”.
La Lucha Continúa
La situación de las enfermeras de Asalée sirve como un recordatorio para el sistema de salud sobre la importancia de apoyar a aquellos que cuidaron de nosotros durante las crisis. Su lucha no solo es por salarios, sino también por un reconocimiento digno y la defensa de su labor altruista. Mientras la batalla legal y administrativa continúa, estas profesionales se mantienen firmes, decididas a hacer que su voz se escuche.
Fuentes y referencias apuntan a que la resolución de este conflicto no solo afectará a Asalée, sino también el futuro del modelo de salud comunitaria en Francia. La comunidad necesita reflexionar y actuar para asegurar que las personas que cuidaron de ellos durante la pandemia reciban el respeto y la compensación que merecen.



