
Los tres hombres que fueron detenidos hace dos semanas tras el descubrimiento de 755 kilos de cocaína en el puerto de Vlissingen parecen trabajar en la empresa de transbordo donde se encontró la droga. Por tanto, la investigación supone un “trabajo interno”. Dos de los tres sospechosos siguen detenidos. Uno de ellos estuvo previamente encarcelado durante años por homicidio, del que finalmente fue absuelto.
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