
Lenovo Legion Go: ¿Valió la pena la espera?
Primeras impresiones del Legion Go
Tras probar el Steam Deck, decidí aventurarme con el Lenovo Legion Go, impulsado por la promesa de un rendimiento superior y un diseño atractivo. Sin embargo, mi experiencia ha sido mixta. Aunque el Legion Go tiene una pantalla impresionante y varias conexiones, la experiencia en Windows 11 ha dejado mucho que desear, especialmente en términos de gestión de batería.
Windows 11: Un sistema poco optimizado
Desde el primer momento, se hizo evidente que Windows no está diseñado para aprovechar al máximo el Legion Go. La batería se consume rápidamente, incluso en modo de espera. Actualizaciones de software lentas y poco frecuentes, que llegan con meses de retraso en comparación con otros dispositivos, hacen que la experiencia sea aún más frustrante. El software de Lenovo resulta pesado y poco funcional, lo que añade a la decepción general.
Cambiando a SteamOS
Decidido a mejorar mi experiencia, decidí probar SteamOS. El cambio fue notable. La interfaz es más amigable y la optimización general del sistema operativo hace que la experiencia de juego sea mucho más fluida. Sorprendentemente, la instalación de DeckyLoader y otras utilidades se ha transformado en una tarea sencilla, lo que maximiza el rendimiento del dispositivo y mejora la gestión térmica.
Comparativa de rendimiento: Windows vs. SteamOS
Realicé pruebas con un pequeño juego de conducción y los resultados hablaron por sí mismos. En Windows, con configuraciones gráficas medianas, el rendimiento rondó los 35-42 FPS, lo cual es aceptable pero no satisfactorio. Al reducir la configuración a baja, logré alcanzar 60 FPS, aunque la experiencia no fue ideal.
En contraste, con SteamOS, el mismo juego rinde entre 40-45 FPS en configuraciones medias, lo que parece mucho más fluido que los 60 FPS en Windows. Esto sugiere problemas con el frametime y el framepacing en el sistema de Microsoft, mientras que SteamOS proporciona una experiencia más adaptada a lo que esperaría de una consola.
Experiencia de juego mejorada
La instalación de algunos juegos resultó ser un proceso sencillo en SteamOS. A pesar de que algunos títulos más antiguos pueden no funcionar inicialmente, he encontrado una sorprendente compatibilidad con muchos juegos lanzados desde 2006 hasta hoy. La función de suspensión se asemeja a la de una consola tradicional, permitiendo una experiencia más cercana a la de las consolas de videojuegos.
Maximizando el rendimiento con LSFG
Con la implementación de LSFG, he podido ajustar el rendimiento de los juegos para equilibrar calidad gráfica y fluidez. Bloqueando algunos títulos a 40-45 FPS, se mejora la experiencia general, incluso sin tecnologías como VRR. La interfaz es más simplificada y no requiere ajustes complicados, lo que lo convierte en un proceso intuitivo.
Conclusión: ¿Es el Legion Go una buena opción?
En resumen, el Lenovo Legion Go tiene ventajas y desventajas. Su hardware promete mucho, pero la experiencia de Windows es decepcionante. Sin embargo, SteamOS transforma el dispositivo, ofreciendo una experiencia de juego mucho más cercana a la de una consola tradicional. Mi consejo es explorar SteamOS como una alternativa viable para disfrutar al máximo del Legion Go. Si Lenovo se enfoca en mejorar su software, podríamos ver un futuro más brillante para este dispositivo.




