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Donald Trump ha anunciado la entrada en vigor de un bloqueo en el estrecho de Ormuz, a partir del lunes 13 de abril a las 16 horas de París. Este movimiento es un gran riesgo geopolítico y parece ser una reacción tras el fracaso de las negociaciones entre Irán y Estados Unidos en Pakistán.
¿Por qué Trump quiere bloquear el estrecho de Ormuz?
Desde el 28 de febrero, Estados Unidos e Israel han intensificado su ofensiva contra Irán, elevando el número de víctimas a más de 3600, según la ONG Human Rights Activists News Agency. El estrecho de Ormuz, por el cual transita el 20% del petróleo mundial, se ha convertido en un punto estratégico no solo para la economía global, sino también como una herramienta para que Teherán contrarrestara a un adversario militar mucho más poderoso.
El bloqueo anunciado puede ser visto como un intento de eliminar la ventaja de negociación de Irán, que busca conservar el control del estrecho tras finalizada la guerra. No obstante, expertos sostienen que dicho bloqueo podría no forzar a Irán a rendirse, como sugiere Danny Citrinowicz del Instituto de Estudios sobre Seguridad Nacional (INSS) en Tel Aviv.
Modalidades del bloqueo
Poca información ha sido revelada sobre cómo se implementará el bloqueo. Trump ha mencionado que será “total”, afectando a todos los barcos que intenten entrar o salir de los puertos iraníes. Además, ha amenazado con destruir cualquier barco iraní que se acerque a la zona restringida. Sin embargo, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) ha asegurado que no bloquearán barcos con destino a puertos no iraníes, lo que hace que su efectividad y duración sean inciertas.

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Reacciones de Irán y del derecho internacional
Irán ha denunciado el bloqueo como “piratería” y “ilegal”, amenazando a sus vecinos del Golfo. Según Rachid Chaker, experto en asuntos navales, cualquier intento de bloqueo es una violación del derecho internacional. Esta perspectiva fue reforzada por el secretario general de la Organización Marítima Internacional (OMI), quien afirmó que ningún país puede interrumpir el tránsito en estrechos internacionales.
La respuesta internacional y el impacto en Europa
La reacción de otros países ha sido latente. Reino Unido negó su participación en el bloqueo, enfatizando su intención de no verse involucrado en el conflicto. Francia, sin embargo, junto a Reino Unido, planea organizar una conferencia con países interesados en restaurar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, asegurando que no participarán en acciones ofensivas.
Las consecuencias económicas del bloqueo ya se están sintiendo, con un aumento significativo en el precio del petróleo, que ha pasado de 100 dólares el barril. Este escenario podría complicar la economía estadounidense, que ya está lidiando con una inflación creciente. Con el cese de fuego entre las partes en conflicto a punto de expirar, la situación se torna más crítica, con posibles escaladas militares en el horizonte.



