
DANIEL PERRON / Hans Lucas via AFP
Dominique de Villepin à Paris en novembre 2025.
Reacción de Dominique de Villepin a la Diabolización de LFI
Dominique de Villepin, ex Primer Ministro de Francia, ha expresado serias preocupaciones en torno a la creciente “diabolización” de La France Insoumise (LFI). Esta reacción, que ocurre tras la muerte de Quentin Deranque, ha llevado a Villepin a criticar lo que considera una estrategia política peligrosa por parte de varios actores de la derecha y extrema derecha. Según él, esta campaña no solo desvía la atención del verdadero peligro político que representa la extrema derecha, sino que también normaliza sus acciones.
La Crítica a la Campaña Anti-LFI
Villepin ha publicado un mensaje en redes sociales donde afirma que el “tiro cruzado” hacia LFI tiene un “efecto mecánico”: distrae de lo que realmente importa y permite que la extrema derecha escape de un escrutinio necesario. Este tipo de campañas políticas, según Villepin, son una “falta política”, ya que equiparan a movimientos que tienen diferentes niveles de violencia y responsabilidad.
Diferenciación con Emmanuel Macron
El ex Primer Ministro destaca que su postura difiere de la del actual presidente, Emmanuel Macron, quien ha sugerido que tanto LFI como el Rassemblement National (RN) deben hacer “su limpieza”. Para Villepin, esta igualdad es engañosa. “Los comunistas de los años 30 no eran ángeles, pero compararlos con los fascistas de la época es erróneo”, añade.
De este modo, Villepin reafirma su posición ante la inminente elección presidencial de 2027, donde considera que el verdadero riesgo no proviene de la izquierda radical, sino de la extrema derecha, que en los últimos sondeos se posiciona entre el 35% y el 40% de apoyo popular.
El Peligro del RN
Además de su crítica hacia la diabolización de LFI, Villepin advierte sobre la legitimación involuntaria del RN. A través de su atenta observación, afirma que al concentrar los ataques en LFI, se está creando un “corredor de respetabilidad” para el RN, quien históricamente ha estado rodeado de acusaciones de racismo y antisemitismo.
El ex Primer Ministro también menciona que durante las elecciones municipales, el RN ha presentado candidatos con antecedentes problemáticos en términos de declaraciones homofóbicas y racistas. Según su análisis, esta estrategia podría resultar benigna para un partido cuya naturaleza es polarizadora y problemática.
La Necesidad de Claridad en LFI
A pesar de sus críticas a la diabolización, Villepin no escapa de señalar que LFI también tiene su propia tarea por hacer. Indica que el movimiento de izquierda necesita aclarar sus posiciones y evitar cualquier ambigüedad que pueda prestarse a malentendidos. La pregunta que queda en el aire es si Jean-Luc Mélenchon, líder de LFI, está dispuesto a realizar estos ajustes necesarios para tener un impacto positivo, evitando así que se le asocie erróneamente con la violencia.
La política francesa se encuentra en un momento crucial, y las maniobras de diabolización pueden tener repercusiones que van más allá de la retórica política, afectando la estabilidad y el futuro del país. La reflexión de Villepin invita a un análisis más profundo sobre cómo las narrativas políticas se construyen y cómo estas pueden influir en el comportamiento electoral en el futuro cercano.



