
El Poder del DNS y los Certificados SSL en la Gobernanza de Internet
Cuando teclear “clubic.com” en un navegador, tu dispositivo necesita traducir esa dirección a un formato comprensible: una dirección IP, como “185.24.196.10”. Aquí es donde entra en juego el DNS (Domain Name System), que funciona como un directorio telefónico global, permitiendo la conversión instantánea de nombres de dominio en direcciones IP.
La Estructura del DNS
El DNS está organizado en una jerarquía que comienza en la cúspide con 13 direcciones de servidores raíz, etiquetados desde A hasta M. Estos servidores son responsables de la gestión de todos los nombres de dominio, tanto de extensiones nacionales (.fr, .de, .it) como de extensiones genéricas (.com, .org). En total, son administrados por 12 organizaciones, la mayoría de las cuales son estadounidenses.
VeriSign, por ejemplo, opera dos de estos servidores raíz (A y J) y gestiona el registro completo del dominio .com. Solo hay dos organizaciones europeas en esta lista: el RIPE NCC de Ámsterdam, que opera el servidor K, y Netnod de Suecia, que gestiona el servidor I. Esto pone de relieve una cierta desproporción en la autoridad de los registros de dominios, con una amplia mayoría en manos estadounidenses.
Las Implicaciones de la Gestión del Registro .com
La tarea de VeriSign no se limita a mantener una lista de dominios. Esta empresa también conserva los registros que indican la ubicación de cada sitio web. Esto significa que cualquier empresa con un dominio .com, incluso si se encuentra en Francia, depende de VeriSign para que su nombre de dominio sea accesible.
Teóricamente, VeriSign tiene el poder de alterar los registros, redirigir dominios a otros servidores o incluso hacer que ciertos dominios sean inaccesibles. Este control se volvió especialmente relevante en 2022, cuando el gobierno ucraniano solicitó a ICANN que revocara los dominios rusos (.ru, .рф) y cortara sus servidores DNS raíz, solicitud que fue denegada en virtud del estatus de neutralidad de la ICANN.
Gobernanza y Politización del DNS
La discusión sobre la gobernanza del DNS se torna política rápidamente. Fundada en 1998 en Los Ángeles, la ICANN estuvo inicialmente bajo la supervisión del Departamento de Comercio de EE. UU., aunque este vínculo fue rompido en 2016 en favor de un modelo “multipartito” que incluye a gobiernos, empresas y la sociedad civil. Sin embargo, su sede permanece en California y la legislación aplicable es la estadounidense.
Esto significa que la Unión Europea no tiene voz ni voto en decisiones críticas, desde asignaciones de extensiones hasta modificaciones de registros. Esta situación ha llevado a la preocupación de que el control de la infraestructura clave de Internet reside en gran medida en manos estadounidenses.
Certificados SSL: La Otra Clave de Internet
Además del DNS, los certificados SSL (Secure Sockets Layer) son esenciales para la seguridad en Internet, encriptando la comunicación entre los usuarios y los servidores web. Estos certificados aseguran que la información intercambiada está protegida, pero también requieren un proceso de verificación que muchas veces remite a autoridades de certificación (CAs) que operan a nivel internacional.
La falta de un marco regulador europeísta para la emisión de certificados SSL puede resultar en incertidumbres para las empresas europeas, limitando su capacidad para proteger adecuadamente sus activos digitales.
Conclusión
Tanto el DNS como los certificados SSL son fundamentales para el funcionamiento de Internet, y su gobernanza plantea desafíos significativos. La centralización del control en manos de unas pocas entidades, en su mayoría estadounidenses, ha suscitado debates sobre la necesidad de un enfoque más equitativo y representativo. Esto abre la puerta a futuras reflexiones sobre cómo Europa podría fortalecer su influencia en la infraestructura crítica de Internet.



