
Granata se adelanta en el minuto 59 con un cabezazo sacado de córner, fotocopia del empate para el equipo de Brianza 4′ después
El Toro no logra la victoria, y tras el parón no logran hacer un cambio de ritmo para salir de un período caracterizado por una crisis de resultados. Punto importante, sin embargo, para el Monza, capaz de reaccionar inmediatamente ante el gol de Masina gracias al empate de Djuric. Las emociones se concentran alrededor del cuarto de hora de la segunda parte, y los dos goles llegan con cuatro minutos de diferencia. El remate agresivo de Toro, con Njie, de diecinueve años, como protagonista, no produce tiro de tres. Vanoli suspende el examen de Monza: desde hace un par de meses los resultados ya no están de su lado. En las últimas ocho jornadas de campeonato, el técnico granata suma una victoria, un empate y seis derrotas.
el miedo gana
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El inicio del Monza de Nesta es al mismo tiempo garibaldiano e ilusorio: golpea dos veces los reflejos de Milinkovic en pocos minutos, pero con el paso del tiempo contiene el defecto de atrincherarse en su propia mitad del campo. Tras el comienzo, Toro regala algo, luego logra tomar medidas y reagruparse: después de 45 minutos era razonable esperar algo más del equipo de Vanoli. Así, una vez transcurrido el cuarto de hora, el informe de la primera parte (durante la cual la curva Maratona permaneció fuera del estadio a modo de protesta, regresando al inicio de la segunda parte) poco más ofrecía. A mitad del partido, prevalece el miedo a equivocarse, en un partido que ya tiene un coeficiente de importancia muy alto para ambos: Toro está llamado a recuperarse de las seis derrotas de las últimas siete jornadas, Monza quiere sumar puntos importantes para mover la mesa. Por lo tanto, poco coraje en mitad del partido, a excepción de los primeros quince minutos en los que Monza es el que más destaca: después de dos minutos, Milinkovic sale y cierra el espejo a Maldini (serie de errores de Coco y Masina); en el minuto cinco, un tímido globo de Pereira (fallado por Lázaro) que no sorprende a Milinkovic; en el minuto 24, cabezazo de Djuric al que presta atención el portero del Toro. Los Granata sólo fueron peligrosos con un cabezazo de Coco (en el minuto 15) tras un córner, desviado por Marì antes de llegar a la línea de gol. Cero a cero en el descanso en el más clásico de los partidos bloqueados.
pregunta y respuesta
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En la segunda parte el guión táctico del partido no cambió mucho, pero al menos se volvió más animado. Gracias a los dos goles que sacudieron a los helados aficionados del estadio Grande Torino en cuatro minutos. El primer anillo viene del Toro que se adelanta y pasa en el minuto 14 con un cabezazo de Masina tras el desarrollo de un córner lanzado por Lázaro. La celebración del Granata dura muy poco, sólo 4′, porque el empate del Monza es inmediato y es casi una fotocopia del gol de Toro: córner de Kyriakopoulos, gol ganador de Djuric. Nesta introduce a Vignato (por Maldini), Vanoli Njie y Vojvoda (por Vlasic y Lazaro). En el minuto 29, doble oportunidad para Toro: Gineitis dispara a Turati, luego Walukiewicz devora el disparo para poner el 2-1 enviando un penalti en movimiento al córner. El remate de Granata es dispuesto, a veces incluso agresivo, con Njie trabajando duro pero la imprecisión de cara a la portería no conduce al gol de la victoria.
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