
La parlamentaria Wenda Bolhuis (BBB), una de las personas que envió las preguntas, cree que la provincia debe asumir la responsabilidad de mantener estos eventos en marcha. “Se trata de una parte de la calidad de vida en el campo, que es sustentada principalmente por voluntarios. Para ellos, hay tantas leyes y reglamentos involucrados”, denuncia.
El gobierno debería meterse la mano en el pecho, piensa Bolhuis. Según ella, ella ha contribuido a que la organización se haya vuelto tan complicada. “Ella debe, por lo tanto, dar una mano amiga para que los eventos puedan continuar”.
