
ES Desde la década de 1950, investigadores de todo el mundo han argumentado que el estilo de vida y, en particular, la nutrición juegan un papel fundamental en la aparición de tumores. “L’actividad pro o antitumoral de varios componentes de la dieta ha sido probado y en algunos casos demostrado en estudios experimentales en animales o líneas celulares. Sin embargo, los estudios observacionales a menudo no han logrado confirmar el poder pro o anticancerígeno de estos componentes dietéticos en humanos”, explica el Doctora Sabina Sieri, investigadora AIRC en el Departamento de Medicina Predictiva y para la Prevención del Instituto Nacional del Cáncer IRCCS de Milán.
Nutrición y cáncer, las nuevas pautas
En 2007 el Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer (WCRF Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer) ha llevado a cabo un trabajo impresionante de revisión de todos los estudios científicos sobre relación entre la dieta y los tumores. Por lo tanto, se investigó en qué medida dieta, actividad fisica y composicion corporal pueden cambiar el riesgo de cáncer, con el objetivo de difundir recomendaciones basadas en evidencia científica que puedan prevenir la incidencia del cáncer. En 2020 el actualizaciones de las Nuevas Recomendaciones, reconocido por todas las comunidades científicas internacionales. En este mes de octubre, dedicado a la prevención del cáncer, queremos recordar estas nuevas pautas.
1. Mantén un peso saludable
Los objetivos para un peso corporal óptimo difieren según la edad y el sexo.
Para adultos:
a) Mantener un peso saludable (definido por un índice de masa corporal (IMC) entre 18,5 y 25 kg/m2). El índice de masa corporal también conocido como IMC (del inglés body mass index) se calcula como la relación entre el peso corporal (expresado en kilogramos) y el cuadrado de la altura (expresado en metros).
b) Procura no engordar a lo largo de tu vida
c) Evitar aumentar la circunferencia de la cintura.
Para niños y adolescentes:
d) los valores óptimos de IMC* varían con la edad y el sexo y son inferiores a los de los adultos.
2. Actividad física todos los días
Caminar más y estar menos tiempo sentado es la fórmula “mágica” para mantenerse en forma y saludable.
Metas para ser físicamente activo:
a) Ser moderadamente activo, comenzando con un mínimo de 150 minutos de actividad aeróbica de intensidad moderada o 75 minutos de actividad aeróbica intensa por semana e intentando aumentar siguiendo las pautas nacionales.
b) Limitar hábitos sedentarios (televisión, computadora, teléfono).
C) Evita estar mucho tiempo sentado sin levantarte.
3. Alimentos anticancerígenos: integrales, verduras, frutas y legumbres
Llevar una dieta rica en cereales integrales, verduras (sin almidón, como la patata), frutas y legumbres es parte fundamental de la prevención del cáncer, así como cardiovascular.
Objetivos nutricionales:
a) Consumir alimentos que aporten al menos 30 gramos de fibra dietética al día.
b) Incluir cereales integrales (arroz, trigo, avena, cebada y centeno, etc.) y legumbres (judías, garbanzos, lentejas, etc.) en la mayoría de las comidas.
c) Consumir al menos cinco raciones (alrededor de 400 gramos) de verduras y frutas al día.
d) Las personas que tengan una dieta tradicional a base de patata y otros tubérculos feculentos deberán complementarla y complementarla con un consumo regular de verduras, legumbres y frutas no feculentas.
4. Limite los alimentos de “comida rápida”
La comida rápida y los alimentos precocinados industriales ricos en grasas, azúcares y almidones deben limitarse en la medida de lo posible. La lista de “chicos malos” incluye bocadillos, papas fritas, bocadillos, galletas, dulces, barras y dulces.
5. Limita el consumo de carnes rojas
Es mejor evitar o consumir embutidos y conservas en cantidades mínimas.
a) Si consume carnes rojas, limite a un máximo de tres raciones por semana (350-500 gramos de peso cocinado).
b) Evitar o consumir cantidades mínimas de embutidos y conservas.
6. Limite el consumo de bebidas azucaradas.
Es mejor beber principalmente agua y bebidas sin azúcar.
7. Limita el consumo de alcohol
Para la prevención del cáncer, lo mejor es no beber alcohol. Los datos hablan por sí solos: el consumo de bebidas alcohólicas representa un factor de riesgo importante para varios tipos de cáncer, desde el del hígado hasta el de la cavidad oraldel colorrectal e incluso de la mama en mujeres posmenopáusicas.
8. Cánceres y suplementos
De acuerdo con la Nuevas recomendaciones de Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer (WCRF Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer) lo mejor es tratar de satisfacer las necesidades nutricionales solo a través de la dieta. No se recomiendan suplementos dietéticos en dosis altas para la prevención del cáncer.
9. Lactancia materna
Si tiene la capacidad de amamantar, beneficia al bebé ya la madre. Esta recomendación se alinea con las pautas de la Organización Mundial de la Salud, que recomienda que los bebés sean alimentados únicamente con leche materna durante los primeros seis meses de vida. Después de los primeros seis meses de vida, se debe continuar con la lactancia materna, hasta los dos años de vida o más, complementada con alimentos complementarios apropiados.
10. Para los que han tenido un tumor
De acuerdo con su médico, se aplican las mismas recomendaciones para la prevención.
a) Todas las personas a las que se les ha diagnosticado cáncer deben recibir asistencia nutricional y asesoramiento sobre actividad física por parte de profesionales cualificados.
b) Salvo indicación en contrario de su médico, se anima a todas las personas a las que se les haya diagnosticado un cáncer tras la fase aguda del tratamiento a seguir las recomendaciones sobre alimentación, peso corporal y actividad física válidas para la población general.
En resumen
Una dieta basada en Recomendaciones de la WCRF se caracteriza por alimentos y bebidas con alta concentración de vitaminas, minerales y fibra y bajo contenido de sal, grasas saturadas, grasas trans, azúcares agregados y carbohidratos refinados. Una dieta capaz de promover un buen estado nutricional y proteger frente al riesgo de carencias nutricionales y enfermedades crónico degenerativas. También es importante recordar que para reducir el riesgo de cáncer se debe evita fumar y de exponerse al humo de segunda mano, limitar la exposición prolongada al sol y anuncio agentes infecciosos como los virus de la hepatitis B y Cla virus del papiloma (VPH) o el Helicobacter pylori.
iO Donna © REPRODUCCIÓN RESERVADA




