
Didi Chuxing planea una salida a bolsa en la Bolsa de Hong Kong en 2024. Esta iniciativa marcará el final de una larga travesía por el desierto para la china Uber, que simboliza…
Didi Chuxing planea una salida a Bolsa en la Bolsa de Hong Kong en 2024. Esta iniciativa marcará el final de un largo viaje por el desierto para la Uber china, que simboliza la represión llevada a cabo por Pekín contra su sector tecnológico.
Un año y medio de represión
En julio de 2021, Didi hizo una entrada bastante exitosa en Wall Street, confirmando su monumental éxito en su país de origen. La empresa finalmente se vio obligada a abandonar la bolsa de valores estadounidense menos de un año después, después de que la Administración del Ciberespacio de China (CAC) iniciara una investigación en su contra, acusándola de recopilar ilegalmente los datos de sus usuarios. Entonces estaba valorado en 80 mil millones de dólares, pero desde entonces su valor ha caído drásticamente.
Planteada como un ejemplo de la toma de control del sector tecnológico de China por parte del Partido Comunista, a Didi se le prohibió registrar nuevos usuarios, mientras que su aplicación permaneció indisponible desde mediados de 2021 hasta enero de 2023. La compañía también recibió una multa récord de 1.200 millones de dólares en julio de 2022 por violaciones de seguridad de datos. .
La participación de mercado de Didi en China cayó del 90% al 70%, lo que también ralentizó sus esfuerzos de expansión internacional. Si a la empresa le va mejor con la reanudación de sus servicios a principios de año, una oferta pública inicial en Hong Kong le permitiría recuperar su antigua gloria.
Beijing quiere revitalizar su sector tecnológico
Didi Chuxing pretende cotizar acciones en la bolsa de valores de Hong Kong el próximo año. Según se informa, la compañía informó recientemente a sus empleados que podían venderle sus acciones, una medida considerada como una preparación para su salida a bolsa.
Dar luz verde a la IPO de Didi ayudaría a la administración de Xi Jinping a mostrar su apoyo al sector privado después de años de represión que han sacudido la confianza de inversores y empresarios. Beijing ahora necesita apoyo empresarial mientras la economía del país enfrenta una desaceleración en la actividad inmobiliaria.
Como resultado, muchas empresas se han beneficiado de un creciente apoyo del gobierno, particularmente en sectores estratégicos como el tecnológico. Las autoridades, por ejemplo, han animado a los bancos a invertir en este sector.
