
“Cuando busca un acercamiento, siempre algo anda mal. Sus besos son demasiado húmedos, su tacto demasiado suave, quiere ir demasiado rápido o demasiado lento. En realidad, nunca consigue hacerlo bien”, dice Diana sobre su marido. ¿Su solución? Decidió buscar sexo fuera de casa. Secretamente.
“No pude contenerme más. Entré en Tinder y Second Love y estuve involucrada con todo tipo de hombres, sin contar nada en casa. Sabía que lo que estaba haciendo no era posible, pero aun así lo disfruté. Hizo que mi energía fluyera. Me sentí libre y yo misma”.
Hasta que el marido de Diana se enteró.
Escuche los secretos del dormitorio de Diana
¿Tienes curiosidad por saber cómo continúa esta apasionante historia? Lo escucharás en el podcast Bedroom Secrets:

