
El Fin del “Deber Conjugal”: Un Cambio Necesario
¿Qué es el “deber conjugal”?
El “deber conjugal” se refiere a la presunta obligación que tienen los cónyuges de mantener relaciones sexuales dentro del matrimonio. Aunque esta noción no se encuentra expresamente formulada en la ley francesa, se deriva de la interpretación del artículo 215 del Código Civil. Este artículo establece que “los cónyuges se obligan mutuamente a una vida en común”. Sin embargo, esta ambigüedad ha permitido que divorcios sean concedidos bajo el argumento de la falta de relaciones sexuales, lo que genera injusticias y vulneraciones de derechos.
La Propuesta de Cambio en la Asamblea Nacional
El 21 de enero, la Comisión de Leyes de la Asamblea Nacional comenzó a examinar una propuesta para eliminar el “deber conjugal”. Históricamente, se ha utilizado como argumento para solicitar el divorcio basado en el incumplimiento de la intimidad sexual por parte de uno de los cónyuges. Este hecho fue evidente en varios casos judiciales, como el que ocurrió en 2019, donde una esposa fue considerada culpable de violar las obligaciones maritales al rechazar relaciones íntimas con su esposo.
La Necesidad de Alinear el Derecho con los Derechos Humanos
La situación se complicó cuando, en 2021, la Corte Europea de Derechos Humanos intervino, recordando que el consentimiento al matrimonio no implica un consentimiento automático a las relaciones sexuales futuras. Esta declaración puso de manifiesto la grave contradicción que existía en la ley francesa, donde el concepto de obligación sexual chocaba con el principio del consentimiento, esencial para definir el crimen de violación, que es punible en Francia desde los años 90.
Ignorando el Consentimiento
El mantenimiento de una obligación de intimidad podría minimizar el impacto del violación conyugal e infravalorar el consentimiento explícito que debe prevalecer en cualquier relación sexual. Es por eso que los diputadas como Marie-Charlotte Garin y Paul Christophe presentaron esta propuesta de ley que busca aclarar el papel del consentimiento dentro de las obligaciones matrimoniales, eliminando la posibilidad de que la falta de actividad sexual se use para justificar un divorcio.
Un Mensaje Poderoso
La abogada Michelle Dayan ha comentado que este cambio legal tiene grandes posibilidades de aprobación, ya que responde a una creciente demanda social por el respeto a los derechos individuales y la autonomía de cada cónyuge. Este proyecto de ley no solo se alinea con la modernización del derecho francés, sino que también es un símbolo de cambio cultural sobre cómo se perciben las relaciones íntimas en el matrimonio.
Un Despertar de Conciencias
Este cambio resultaría crucial para transformar las mentalidades en la sociedad. De acuerdo con un estudio de Ifop, un alarmante 57% de las mujeres y 39% de los hombres admitieron haber tenido relaciones sexuales sin realmente desearlo. El mensaje es claro: ya no se puede obligar a un cónyuge a mantener relaciones sexuales. El reconocimiento del carácter deliberado y consensuado de la intimidad sexual es esencial para promover relaciones igualitarias y saludables en el matrimonio.
Conclusión
La revisión del “deber conjugal” por parte de la Asamblea Nacional no es solo una cuestión jurídica, sino una evolución necesaria en el derecho familiar francés. Al establecer el consentimiento como base fundamental, se valida la dignidad y la autonomía de ambas partes en el matrimonio, abriendo la puerta a una cultura donde el respeto y el acuerdo mutuo sean los pilares de las relaciones íntimas.



