La **situación financiera** de París se ha convertido en un tema candente entre analistas, políticos y ciudadanos. Con una **deuda de 10 millones de euros**, la capital francesa se enfrenta a juicios contradictorios: algunos la consideran una **gestión brillante**, mientras que otros la ven como un caso de alerta financiera. Esta discrepancia se resume en la pregunta: ¿es París un buen o un mal estudiante financiero?
La **respuesta** a esta pregunta depende de a quién se le consulte. Recientemente, la agencia de **calificación estadounidense Standard & Poor’s** confirmó su calificación de AA- a la ciudad de París, categorizada como la **más alta posible** para una entidad local. Sin embargo, al mismo tiempo, la **Cámara Regional de Cuentas** (CRC) de **Île-de-France** publicó un informe que critica duramente la situación financiera de la ciudad, calificándola de “**degradada**” y su deuda de “**insostenible**”.
“París es un prestatario poco arriesgado”
¿Qué explica esta **diferencia** en las evaluaciones? Según Jacques le Cacheux, profesor emérito de economía en la Universidad de **Pau**, todo radica en el enfoque que cada entidad utiliza para realizar su análisis. “Para Standard & Poor’s, la cuestión es simple: ¿es París solvente y puede hacer frente a sus **obligaciones financieras** a largo plazo?”
La agencia de calificación evalúa la **capacidad de reembolso** de la ciudad. Al considerar que París es una de las ciudades más **ricas**, con una **fiscalidad** relativamente baja en comparación con otras ciudades, concluye que no hay un **riesgo inmediato** de que no pueda cumplir con sus deudas. Resalta además la “**riqueza de la economía parisina**” y preve una tasa de **ahorro bruto** superior al 5% para 2027.
Una gestión “poco prudente”
En contraste, la CRC observa la situación desde un ángulo diferente. “Esta entidad evalúa las **decisiones políticas** tomadas en años anteriores y considera que no han sido muy **juiciosas** o prudentes desde el punto de vista de una buena **gestión financiera**”, indica le Cacheux.
Tras revisar los **cálculos financieros** de París entre 2021 y 2024, el informe de la CRC es severo: “[La situación financiera se ha degradado], lo que impide a la ciudad financiar sus **inversiones** sin recurrir al **endeudamiento**”. Esto implica que París no puede seguir construyendo **escuelas** o renovando sus **instalaciones** sin una mayor deuda.
Además, la CRC destaca que la capacidad de **desendeudamiento** de la ciudad se extiende a más de **39 años**, mientras que para una entidad territorial, lo razonable sería un máximo de 12 años. “La ciudad de París está utilizando en exceso la deuda y no está explorando suficientes alternativas de financiación, como incrementar los **impuestos locales**”, señala el académico.
La divergencia en los enfoques refleja las diferentes **funciones** de estas dos instituciones. Standard & Poor’s busca tranquilizar a los **inversores** sobre la capacidad de París para pagar a largo plazo. La CRC, por otro lado, tiene la responsabilidad de alertar sobre el “**uso excesivo**” de la deuda por parte de algunas administraciones, especialmente en años previos a **elecciones locales**.
París no está “sobreendeudado”
Paul Simondon, **concejal de finanzas**, defiende la gestión financiera de París, resaltando que el patrimonio de la ciudad está valorado en **47 mil millones de euros**. “Esta **calificación** demuestra la resiliencia financiera de la ciudad”, asegura.
¿Deberíamos preocuparnos? “No se puede decir que París esté sobreendeudado”, aclara Jacques le Cacheux, reconociendo que, sin embargo, la deuda ha **aumentado considerablemente** en años recientes. “Es una ciudad que históricamente ha tenido niveles de endeudamiento bajos. Parte de esta situación es **razonable** en comparación con otras grandes ciudades”, comenta el experto.
Los datos son claros: desde 2014, la deuda de París se ha más que **duplicado**, pasando de 4,18 a 10 mil millones de euros, lo que equivale a 3,905 euros por habitante. Este crecimiento se atribuye principalmente a los **Juegos Olímpicos** y las inversiones en **transición ecológica**.
Sin embargo, Standard & Poor’s prevé un **déficit promedio** del 5,9% de los ingresos entre 2026 y 2027. Se anticipa que las **inversiones** en infraestructura alcanzarán 1,6 mil millones de euros anuales, lo que podría llevar la deuda a representar entre el 108% y 115% de los ingresos operativos de aquí a 2027.
Con las próximas **elecciones municipales** a la vista, este debate financiero promete ser un tema central en la campaña, y podría servir como un argumento clave para la oposición en contra de la actual mayoría.

