
ALEX BRANDON / AFP
Ce « soupir de soulagement » après le discours de Marco Rubio à la Conférence de Munich sur la sécurité (MSC) dit beaucoup du changement de ton des Américains mais…
Una calma real o simplemente un velo? El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ofreció un mensaje tranquilizador a los europeos durante su intervención en la Conferencia de Múnich sobre Seguridad el pasado 14 de febrero. En su discurso, Rubio enfatizó que “el destino de Europa nunca estará desconectado del nuestro”, buscando unir al viejo continente bajo las ambiciones estadounidenses de la era Trump.
Un cambio de estilo, pero no de fondo
El contraste con el encendido discurso del senador JD Vance en la misma conferencia el año anterior fue notable. Rubio intentó moderar el tono, afirmando que los Estados Unidos siempre serán “un hijo de Europa” y están preparados para “liderar la restauración del orden mundial”. Su intervención fue aplaudida en repetidas ocasiones por los asistentes, quienes vieron en sus palabras una posibilidad de estabilidad.
Un “ouf de soulagement” (suspiro de alivio) resonó en la sala, como mencionó Wolfgang Ischinger, presidente de la MSC, al discutir con Rubio. El secretario de Estado se esforzó por asegurar a los europeos que “estaremos guiados por la visión de un futuro tan orgulloso, soberano y vital como el pasado de nuestra civilización”.
La necesidad de un enfoque conjunto
Rubio también destacó que, aunque los Estados Unidos están listos para actuar solos si es necesario, prefieren hacerlo en conjunto: “Estamos hechos para estar juntos”. Además, subrayó que no desean que sus aliados sean débiles, ya que esto los perjudica; en su opinión, es esencial contar con aliados capaces de defenderse para evitar que cualquier adversario intente probar su fuerza colectiva.
Sin embargo, algunos analistas cuestionan la sinceridad de sus afirmaciones. Jakub Krupa, periodista del Guardian, expresó su escepticismo, señalando que el discurso de Rubio difiere del de Vance en estilo, pero no necesariamente en contenido, recordando que “un diplomático es alguien que puede decirte que vayas al infierno de tal manera que estés ansioso por hacer el viaje”.
Los ecos de la retórica MAGA
No obstante, los “elementos de lenguaje MAGA” siguen presentes en los discursos de Rubio. El secretario de Estado retomó temas predilectos de Donald Trump, tales como la inmigración masiva y la desindustrialización que, según él, amenazan tanto a Europa como a los Estados Unidos. Además, recalcó que actuar unidos permitiría “disuadir a las fuerzas que amenazan hoy con hacer desaparecer nuestras civilizaciones”.
Estas afirmaciones evocan la polémica de la “estrategia de seguridad nacional” de Estados Unidos, que generó ampollas entre los europeos el pasado diciembre al señalar el “borrado civilizacional” del viejo continente y criticar las actividades de la Unión Europea y otras entidades transnacionales que, según el documento, socavan la libertad política.
La Europa de Trump sigue bajo la mira, marcada por ataques diplomáticos y comerciales, así como recientes tensiones respecto a Groenlandia. A pesar de su tono conciliador, Rubio “no presentó disculpas” por los comentarios pasados de la administración, lo que llevó a algunos, como la eurodiputada Nathalie Loiseau, a calificar su presentación como un “damage control”, un intento de equilibrar el discurso entre “el buen policía y el mal policía”.



