
Una historia especial está escondida detrás de la liberación del campo de prisioneros de guerra alemán Oberlangen. Las mujeres polacas que están retenidas allí no pueden creer sus oídos y ojos cuando descubren quiénes son sus liberadores.
Después de que los soldados polacos liberaron a Coevorden en abril de 1945, parte de ellos pasa por Emmen a Ter Apel. Allí, en algún lugar de la frontera entre Drenthe, Groningen y Alemania, un teniente hace un descubrimiento especial. Apenas puede ocultar su emoción, según un informe.
“Superior, estamos jugando por aquí. A pocos kilómetros de distancia, los alemanes mantienen a cientos de mujeres polacas atrapadas”.
