
En Francia, las chinches ya se han convertido en un problema nacional, pero ¿qué pasa en Flandes? ¿Deberíamos también temer una verdadera plaga? En Amberes, los médicos de cabecera ya están dando la voz de alarma: “Los gobiernos dicen que no hay peligro para la salud pública, pero no podemos esperar a que sea demasiado tarde”.
ttn-es-3
