
Durante ocho años, el flamenco Jurgen Deceuninck y su esposa holandesa Gerda lucharon contra el gobierno holandés y finalmente recibieron buenas noticias esta semana. Lo que está en juego: sus hijas Zoé (11) y Nora (10), que les fueron arrebatadas tras un litigio con las autoridades fiscales. Ahora las chicas están de vuelta en casa. “Cuando vimos a Zoé, ella gritó: ‘¡Mi mamá y mi papá son superhéroes!’”
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