
ELdejemos el clásico mantel rojo en el cajón, este año la Navidad se viste de blanco y azul. La mesa se convierte en el lugar donde mostrar todo el pequeño amor a primera vista que se encuentra en los mercados. Perfecta para hacer que el servicio familiar sea contemporáneo, como en esta mesa Royal Copenhagen con el clásico servicio “Blue Fluted”.
Presta atención a los detalles
Es bonito combinar objetos nuevos con otros con sabor antiguo. Si el servicio que tanto nos gusta tiene una decoración excéntrica, bastará con recordar la Navidad con un centro de mesa de frutos rojos y flores. En la mesa de Mara Fogazzi, apasionada de la decoración y propietaria deOsteria Il Gambero en Pontevico, el plato de Astier de Villatte y el vaso de diseño le dan un toque muy personal. De oro y plata.
Pon la mesa con espíritu atrevido
Para una puesta en escena “boho”, lo imprescindible es una sobreabundancia de elementos. Los motivos florales encuentran espacio en la mesa, apareciendo entre decoraciones geométricas, creando una superposición de motivos delimitados por manteles individuales. En el centro, una composición de ginko y flores en tonos rojos, como en la mesa diseñada por LaDoubleJ.
Paso dos
Incluso un almuerzo íntimo para dos merece importanciaDe hecho, se puede dar más espacio y voz a los sentimientos. Dé paso a vajillas bien elaboradas, vasos que se convierten en románticas declaraciones de amor, tarjetas de mesa doradas y telas coloridas. Todos juntos son capaces de recrear un mundo de magia y atmósfera, cAhora en esta mise en place de Coincasa.
Inconformismos
Montar una mesa navideña fuera de lo común también pasa por elegir los colores. Por ello deja espacio a colores más vivos como el amarillo y el azul, que se unirán a los más clásicos rojo y verde para una cena luminosa y luminosa.
El inevitable toque de oro: mira esta tabla realizado con accesorios de cristal sintético de Mario Luca Giusti.
Estas y muchas otras sugerencias en nuestra galería.
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