
Recientemente, Rumania ha confirmado los primeros casos de lepra en más de 40 años, lo que ha reavivado el debate sobre el posible regreso de esta antigua enfermedad a Europa. Ante esta situación, surge la pregunta: ¿deberíamos preocuparnos?
Casos recientes en Rumania
Las autoridades sanitarias rumanas han identificado dos casos de lepra en mujeres indonesias de 21 y 25 años que trabajaban en un spa en Cluj. Ambas pacientes están recibiendo tratamiento médico, y hay dos personas más en evaluación. El ministro de Salud de Rumania, Alexandru Rogobete, informó que una de ellas había estado en Asia recientemente, donde su madre también fue diagnosticada con la enfermedad y está hospitalizada.
Es notable que el último caso confirmado en Rumania se registró hace 44 años, lo que subraya la rareza de la enfermedad en el país y el continente.
¿Qué es la lepra?
La lepra, conocida como enfermedad de Hansen, es una infección causada por la bacteria Mycobacterium leprae. A pesar de la percepción común, esta enfermedad no es altamente contagiosa. Su transmisión ocurre principalmente a través de gotículas nasales durante contactos cercanos y prolongados con personas infectadas que no han sido tratadas.
Un aspecto distintivo de la lepra es su larga período de incubación, que puede promediar cinco años, aunque los síntomas pueden tardar hasta 20 años en aparecer. Esta lentitud en el desarrollo de la enfermedad puede dificultar su diagnóstico temprano.
La lepra provoca lesiones cutáneas y nerviosas que, si no se tratan, pueden volverse permanentes, afectando la piel, los nervios, los miembros y los ojos.
Un avance global en la lucha contra la lepra
A pesar de los recientes casos en Rumania, es crucial contextualizar el problema. Desde la década de 1980, aproximadamente 16 millones de personas han recibido tratamiento efectivo, y la enfermedad ha sido eliminada en 108 de los 122 países donde era un problema de salud pública según la OMS.
Gracias a la poliquimioterapia, la prevalencia global de lepra se redujo de 5.4 millones de casos en los años 80 a solo unos cientos de miles hoy en día. En 2019, se registraron 202,256 nuevos casos en 161 países. Sin embargo, la lepra sigue siendo un problema significativo en 14 países, especialmente en África, Asia y América Latina.
Tratamiento efectivo disponible
La buena noticia es que la lepra es completamente curable. Desde 1981, la OMS recomienda un tratamiento de poliquimioterapia que combina tres antibióticos: dapsone, rifampicina y clofazimina. Un punto crucial es que los pacientes dejan de ser contagiosos después de la primera dosis del tratamiento.
¿Deberíamos preocuparnos por un regreso a Europa?
El ministro de Salud rumano ha asegurado al público que no hay motivo de preocupación entre los clientes del spa, dado que la enfermedad requiere una exposición prolongada para transmitirse. Los casos actuales, probablemente importados de regiones con más prevalencia de lepra, no sugieren un regreso generalizado de la enfermedad a Europa.
Sin embargo, estos incidentes resaltan la importancia de mantener la vigilancia sanitaria y contar con sistemas de detección temprana. La atención continua es esencial para garantizar la salud pública y prevenir brotes futuros.



