La propagación de la dermatose nodular contagiosa se ha convertido en una preocupación para el sector ganadero en Francia. En respuesta a esta crisis sanitaria que afecta a las poblaciones bovinas en varias regiones del país, el Ministerio de Agricultura ha decidido suspender las exportaciones de animales vivos durante un período de **quince días**. La ministra, Annie Genevard, quien se encontraba en el Jura, anunció: “Para 15 días, nosotros cerramos los mercados a la exportación. No habrá salida de animales fuera del territorio nacional”. Tres focos de infección han sido registrados en esta región en las últimas semanas.
En 2024, Francia exportó aproximadamente 940,000 broutards (bovinos jóvenes) y 356,000 veaux (terneros de tipo lácteo) según datos del Instituto de la Cría de Ganado. La mayoría de estos animales tiene como destino países vecinos como **España** e **Italia**, donde son criados para la producción de carne. Es importante destacar que ambos países también han reportado casos de dermatose nodular contagiosa, lo que agrava la situación.
Reforzamiento de controles sanitaros
La ministra Genevard convocó a un “parlamento del sanitario”, donde reunió a diversos actores del sector, incluidos agricultores, veterinarios y autoridades. En esta reunión se anunciaron medidas adicionales para reforzar las restricciones de movimiento de animales en las zonas afectadas. “Los movimientos ilegales serán severamente sancionados”, enfatizó la ministra, quien también advirtió que los ganaderos que se opongan a la vacunación enfrentarán sanciones, que pueden incluir multas o la falta de compensación estatal por el sacrificio de animales infectados.
Según un comunicado oficial, los focos de infección en los departamentos de **Ain**, **Rho** y **Pyrénées-Orientales** son probablemente el resultado de movimientos ilegales de animales. Este argumento enfurece a muchos ganaderos que han señalado que se les culpa de situaciones ajenas a su control.
Desconfianza entre los ganaderos
Sylvie Colas, representante de la **Confederación Estatal**, declaró que la situación representa “un **coup de massue**” para los ganaderos franceses. Esta situación ha llevado a la administración a prepararse ante una segunda reunión en Bruselas, que podría resultar en restricciones aún más severas para las exportaciones.
La prohibición de reuniones festivas de animales en toda Francia y el cierre de mercados de ganado en las zonas infectadas también han sido parte de las medidas tomadas. Colas mencionó que tanto **Italia** como **España** están dispuestas a importar bovinos jóvenes previamente vacunados, lo que refuerza la demanda de inmunizar a toda la población ganadera en Francia.
El gobierno, sin embargo, ha rechazado esta solicitud y ha encargado 800,000 dosis de la vacuna a un costo total de aproximadamente 1,12 millones de euros. La **Coordinación Rúral** ha indicado que se llevará a cabo otra reunión con el Ministerio de Agricultura para discutir la vacunación y ajustar la estrategia de sacrificio de ganado.
Las indemnizaciones por pérdidas de producción debido a la enfermedad son un foco de preocupación. Los ganaderos han manifestado la necesidad de apoyo financiero ante las restricciones, que impactan directamente en la producción láctea y en la viabilidad económica de sus actividades. Sin embargo, la situación sigue siendo incierta, especialmente para los ganaderos del Jura que no pueden acceder a nuevas adquisiciones de animales.
Con más de **1,700 animales** sacrificados desde el inicio de la crisis, la preocupación por el futuro de los rebaños en zonas como Savoie y Alta Savoie es grave. La falta de acceso a ganado sano para el fomentado es un desafío crítico que debe abordarse con soluciones efectivas.
La situación actual en el sector ganadero en Francia subraya la importancia de implementar medidas efectivas para combatir la propagación de la enfermedad y garantizar el bienestar de los ganaderos. La comunicación con los productores y la implementación de estrategias de vacunación son pasos cruciales para enfrentar la crisis sanitaria. Es un momento complicado que requiere una acción conjunta ante las adversidades.


