El nuevo acuerdo comercial entre la UE y EE.UU.
Recientemente, **Francia** y **Estados Unidos** han firmado un acuerdo que, aunque significativo, ha sido catalogado como “no completo” por el **ministro francés de Economía**, Éric Lombard. En una entrevista reveló que este acuerdo presenta una base del **15%** para la tributación de productos europeos exportados a EE.UU., pero que aún quedan **exenciones** por definir, lo que genera incertidumbre en diversos sectores económicos.
Temas destacados del acuerdo
Lombard enfatizó que hay áreas críticas que deben ser discutidas. Por ejemplo, el sector de la **aeronáutica** y sus componentes tienen certeza respecto a las exenciones fiscales, pero se necesita avanzar en otros ámbitos, tales como los **productos farmacéuticos**, el **acero**, el **aluminio**, los **productos químicos**, los **semi-conductores**, y los **vinos** y **productos agrícolas**. Este panorama alude a una necesidad de diálogo continuo entre ambas partes para garantizar que **Francia** y otros países europeos no queden en desventaja.
Desarrollo en el sector energético
Un aspecto crucial del acuerdo es la inversión de **750 mil millones de dólares** en **energía** y **600 mil millones de dólares** en inversiones estadounidenses. Lombard destacó que este esfuerzo es parte de una estrategia más amplia para **disminuir la dependencia** del **gás ruso**, que actualmente representa **20%** del **GNL** (gas natural licuado). Este objetivo de autosuficiencia energética es una prioridad no solo para **Francia**, sino para toda la **Unión Europea**.
El ministro también hizo hincapié en que la cifra de **600 mil millones** de dólares en inversión es únicamente una estimación proyectada hasta **2029**. Esto, según Lombard, depende puramente de las decisiones de los **actores privados** en el mercado. La incertidumbre que ha rodeado este acuerdo es una carga que estaba penalizando la economía europea.
Unánime aceptación del acuerdo como un mal menor
De acuerdo con **Lombard**, incluso si se reconoce que el acuerdo tiene fallas, es lo mejor que Europa podría obtener en el contexto actual. Él lo calificó como “un **mal acuerdo**, pero la **menos mala de las soluciones**” en un contexto donde la presión estadounidense era abrumadora. La preocupación sobre el impacto que los **derechos de aduana** pueden tener en la economía es notable; se prevé que sea modesto, aunque las evaluaciones sobre el crecimiento para 2025 podrían revisarse.
Reacciones del sector empresarial
Organizaciones como el **Medef**, la principal asociación empresarial de Francia, han señalado la necesidad de que la Unión Europea refuerce su posición económica y no sea vista como una “variable de ajuste” en las políticas comerciales de **Estados Unidos** y **China**. Propusieron utilizar los informes de **Mario Draghi** y **Enrico Letta** para potenciar la **competitividad** y el **mercado único** en la región.
Además, afirmaron que “si bien se ha alcanzado un acuerdo que puede proteger ciertos sectores estratégicos, refleja las limitaciones que tiene la Unión Europea para demostrar su potencia económica. Es importante actuar rápidamente para profundizar en el mercado europeo y diversificar los acuerdos comerciales”.”
Por su parte, el presidente estadounidense **Donald Trump** y la presidenta de la Comisión Europea **Ursula von der Leyen** concluyeron el acuerdo en un evento celebrado en **Escocia**, marcando un paso importante en las relaciones comerciales transatlánticas.
El reciente acuerdo entre la Unión Europea y Estados Unidos ha generado diversas reacciones y opiniones sobre su efectividad y sus repercusiones en el futuro económico de ambos bloques. Aunque se presenta como una solución, los retos que enfrenta Europa son significativos, y la necesidad de una política unificada y fuerte es más clara que nunca.

