
La **transformación logística** en el sector ferroviario ha dado un giro radical con el surgimiento de tecnologías avanzadas. Adiós al viejo servicio de **sandwiches** de la SNCF; ahora, los **wagons-bars** de los TGV y trains Intercités son resultado de un sofisticado proceso logístico. Desde la inclusión de **robots** y cadenas de preparación automatizadas hasta el uso de **inteligencia artificial** (IA) para la predicción y una mejor **trazabilidad**, cada aspecto ha sido optimizado.
Este meticuloso proceso ha llevado a que los **trenes de la mañana** estén abundantemente abastecidos de café y **viennoiseries**, que las bières y **chips** aumenten durante los trayectos hacia grandes eventos deportivos y que se añadan packs de agua en previsión de **olas de calor**.
« 200 a 500 trenes por día »
Esta cadena logística innovadora tiene su **centro de operaciones** en Sucy-en-Brie, una pequeña ciudad en el Val-de-Marne. Aquí es donde **Newrest** ha abierto su primera “fábrica digital”, un hub logístico diseñado específicamente para la **restauración ferroviaria**. Conocida por proporcionar catering aéreo, la empresa también gestiona los wagons-bars de todos los TGV y Intercités en Francia.
« Debemos cargar entre 200 y 500 trenes por día », resume **Amandine Jasinski**, responsable del sitio. Desde Sucy se distribuyen productos secos (chips, confites, galletas), bebidas (café, jugos, cervezas) y accesorios como **vasos** y **cubiertos**.
Los **platos frescos** se preparan en la planta de producción de Newrest en **Le Bourget** (Seine-Saint-Denis). Luego, estos son transportados en camiones a las estaciones de **Lyon** y **Montparnasse** en París, desde donde se distribuyen a diferentes TGV y Intercités.
La preparación de los **carritos** de productos secos ha experimentado una **revolución industrial**. Hasta hace poco, esta tarea se realizaba de forma casi artesanal en un almacén menos ergonómico en Charenton-le-Pont, lo que requería que los trabajadores levantaran cargas pesadas y manipularan **paletas** voluminosas.
Cuando el robot libera al empleado
Actualmente, en los 5,500 m² de Sucy-en-Brie, **robots avanzados** se encargan de tareas pesadas. Estos pueden identificar cajones vacíos en carritos que regresan de los TGV, trasladarlos a la línea de suministro y recargarlos con contenido en un impresionante ritmo de **500 cajones por hora**.

Aunque pueda parecer sencillo, la diferencia con las prácticas anteriores es monumental. « Antes, se contaban las **porciones de café** a mano y se empacaban manualmente », explica Marie Chiner, directora de proyectos grandes e innovación. Hoy en día, el conteo y empaque son funciones automatizadas, lo que también minimiza errores.
Este avance no solo mejora la **eficiencia**, sino que también libera a los empleados de tareas monótonas. « Algunos de nuestros operarios han adquirido nuevas habilidades y se han convertido en **asistentes de producción** en la planta de Sucy », añade Amandine Jasinski. A pesar de esta transformación, el número total de empleos se ha mantenido estable entre ambas ubicaciones, con aproximadamente **45 empleados**.

Además, esta automatización permite a Newrest obtener datos precisos sobre las **ventas** a bordo de los trenes. Con esta información, pueden identificar productos poco consumidos y ajustar las **dotaciones** de los carritos según el trayecto, el horario y la **destino**.
Automatización también para los **platos** de avión
Se está instalando un nuevo módulo de robots que estará operativo en noviembre. Estos reconocerán los cajones llenos o vacíos y, mediante una balanza especial y **IA**, podrán detectar productos faltantes y enviarlos automáticamente para ser recargados.
Newrest ha trabajado durante 18 meses para desarrollar esta unidad logística, con una inversión de **12 millones de euros**. Este modelo de “fábrica digital” se está aplicando también en sus unidades de producción dedicadas a la alimentación en vuelos, preparando platos para aerolíneas desde febrero de 2026.

En resumen, la evolución en el ámbito de la logística ferroviaria no solo representa un avance tecnológico impresionante; también promete una experiencia más enriquecedora y eficiente tanto para los pasajeros como para el personal. La integración de robots y inteligencia artificial marca un precedente elegante para el futuro de la restauración en el transporte.
