
Arrancar el hábito a cualquier edad
Dejar de fumar es una decisión crucial en cualquier etapa de la vida, especialmente después de los 65 años. El profesor Daniel Thomas, del Instituto de Cardiología de Pitié-Salpêtrière en París, ha demostrado que los beneficios de abandonar el tabaco son significativos, incluso para quienes padecen enfermedades cardiovasculares. A pesar de que el tabaquismo sigue siendo común en la población mayor, la decisión de dejarlo puede extender nuestra esperanza y calidad de vida.
La prevalencia del tabaquismo en personas mayores
Actualmente, el 22,5% de las personas de 55 a 64 años y el 11,2% de quienes tienen entre 65 y 75 años continúan fumando. Alarmantemente, cerca del 70% de las muertes relacionadas con el tabaco se producen en personas mayores de 60 años. Esto subraya el papel del tabaco como un factor de riesgo que no solo reduce la longevidad, sino que también afecta la calidad de vida en la vejez.
Riesgos cardiovasculares y tabaquismo
La relación entre tabaquismo y riesgo cardiovascular es clara. Antes de los 50 años, este riesgo es alto, pero persiste a lo largo del tiempo, incluso después de los 80 años. De hecho, los fumadores mayores tienen un riesgo de muerte cardiovascular dos veces mayor que los no fumadores. Fumar a partir de los 60 años acelera la mortalidad cardiovascular en aproximadamente 5,5 años en comparación con quienes no fuman.
Datos del estudio CHANCES
Una meta-análisis reciente que involucró a 503,905 participantes mayores de 60 años confirmó que fumar es un factor de riesgo importante para eventos cardiovasculares. Además, destacar que dejar de fumar, incluso en esta franja de edad, reduce el riesgo de mortalidad cardiovascular. El análisis también señala que el riesgo de enfermedad aumenta con la cantidad de cigarrillos fumados, pero disminuye con el tiempo que ha pasado desde que se dejó de fumar.
Beneficios inmediatos de dejar de fumar
Los efectos positivos del cese del tabaquismo en la salud cardiovascular pueden notarse rápidamente. Según el profesor Thomas, el beneficio es especialmente notorio en la prevención secundaria, es decir, en personas que ya han experimentado un evento cardiovascular. Las estadísticas positivas indican que dejar de fumar puede aumentar la esperanza de vida en un 20 a 30%, incluso en personas mayores de 80 años.
El papel del cese en la salud general
Dejar de fumar no solo afecta el corazón; también es fundamental para detener la progresión de enfermedades como la arteriosclerosis de los miembros inferiores y el aneurisma de la aorta abdominal. Además, contribuye a la prevención de accidentes cerebrovasculares. Según Thomas, es esencial que las personas de todas las edades reconozcan que nunca es demasiado tarde para dejar de fumar; los beneficios son indiscutibles.
Conclusiones sobre dejar de fumar
La decisión de dejar de fumar es una de las más importantes que una persona puede hacer en cualquier momento de su vida. Especialmente para aquellos mayores de 65 años, los beneficios de dejar el tabaco superan las dificultades iniciales del proceso. La salud cardiovascular puede mejorar significativamente con el cese del tabaquismo, lo que convierte esta decisión en una inversión en años adicionales y en calidad de vida. Cada paso hacia dejar el hábito cuenta, así que nunca es tarde para cambiar.




