
Más de 50,000 sin electricidad en Bélgorod tras ataque ucraniano
El pasado viernes, alrededor de 50,000 personas en la ciudad rusa de Bélgorod se quedaron sin electricidad tras el impacto de misiles ucranianos en la madrugada. El gobernador de la región, Vyacheslav Gladkov, informó que se espera que aproximadamente la mitad de los afectados recuperen el suministro eléctrico para el final del mismo día. Este ataque forma parte de una serie continua que ha ocasionado apagones reiterados en la región.
Contexto del conflicto
Bélgorod se encuentra a apenas 40 km de la frontera con Ucrania y ha sido un blanco habitual de ataques con drones y misiles desde que Rusia invadió a su vecino en 2022. El gobernador Gladkov confirmó daños serios en la infraestructura energética, lo que ha provocado interrupciones en el suministro de electricidad, agua y calefacción, elementos esenciales para la vida diaria de los residentes.
Por otro lado, no hubo comentarios inmediatos por parte de funcionarios ucranianos. Es importante recordar que los residentes de ciudades como Kiev también han sufrido pérdidas de calefacción y electricidad durante los meses más fríos, debido a los ataques rusos sobre la red eléctrica de Ucrania.
Consecuencias para la población local
Bélgorod y la vecina región de Kursk han soportado la mayor parte de los ataques transfronterizos ucranianos desde el comienzo del conflicto. Esta situación ha transformado la guerra en una realidad cotidiana imposible de ignorar. Sin embargo, en otras partes de Rusia, los sondeos indican que muchos intentan continuar con sus vidas mientras evitan las noticias del frente.
Desde el inicio de la guerra, aproximadamente 485 personas en Bélgorod y su área circundante han perdido la vida, incluyendo 35 en lo que va del año, según informes locales.
Testimonios de los residentes
Los testimonios de los residentes reflejan el impacto emocional y físico de estos ataques. Una pensionista comentó: “Han habido más ruidos fuertes durante la noche, y los vidrios de las ventanas vibran intensamente. Hemos tenido un intenso bombardeo durante todo febrero”, añadiendo que le habían informado que no tendría agua caliente hasta el verano.
Otra residente, de 40 años, relató una experiencia de terror en el teatro este mes, donde una función fue interrumpida tres veces por alertas de misiles. “Nos dijeron que mantuviéramos nuestros abrigos puestos porque no había calefacción”, indicó. Agregó que muchas noches no pueden dormir, buscando refugio cada vez que los proyectiles impactan en casas cercanas.
“Las personas generalmente buscan un lugar seguro lejos de las ventanas”, concluyó, expresando la ansiedad generalizada que termina abrumando a la población local frente a este contexto de inseguridad constante.
Conclusión
El ataque en Bélgorod es solo un ejemplo de los devastadores efectos del conflicto en las comunidades cercanas a la frontera con Ucrania. A medida que el conflicto continúa, la vida diaria se convierte en un desafío donde la incertidumbre y el miedo son compañeros constantes. La urgencia de una solución pacífica es más evidente que nunca.
