
La larga cola para llegar al edificio colectivo CBN 122 en Roden es evidente: también este año el mercado del libro de Roder contará con muchos entusiastas. Esta mañana se ha dado el pistoletazo de salida al mercado de dos días, aunque ha habido que ajustar el ‘acto inaugural’.
Raphael Ayambila, de Ghana, debía abrir el mercado, pero no recibió a tiempo una visa válida. Desde hace 27 años, los ingresos del mercado se destinan a proyectos en el norte de Ucrania y al llamado “Grupo de Trabajo de Ghana”. “A través del Grupo de Trabajo de Ghana se están poniendo en marcha proyectos que se centran principalmente en mejorar las condiciones de vida de las mujeres en ese país”, afirma Arie van Klei, presidente del Mercado del Libro Roder.
Como Ayambila quería ver cómo se recaudaba dinero para esos proyectos en Roden, volaría hasta allí. Pero el acto inaugural del mercado se vino abajo porque no contaba con los papeles correctos. “Se olvidó de poner una fecha límite para su visado, por lo que el gobierno holandés teme que no regrese a Ghana”, dice Van Klei.


