
La situación de la economía alemana sigue siendo tensa a finales de año. Hay falta de pedidos en la industria y los consumidores se mantienen cautelosos. Sólo hay unos pocos puntos brillantes.
La economía alemana puede contemplar un año débil en 2024. La industria, el sector servicios y el sector manufacturero también se debilitaron en el último trimestre, como muestra el actual barómetro económico del Instituto Alemán de Investigación Económica (DIW). Los expertos estiman que la producción económica puede haber disminuido.
Las exportaciones y la demanda interna siguen siendo débiles. La incertidumbre política derivada de la reelección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos está debilitando aún más el ánimo entre las empresas. “En particular, es difícil estimar la futura política comercial de Estados Unidos”, afirmó la directora económica del DIW, Geraldine Dany-Knedlik. Se teme que se produzcan aumentos arancelarios para al menos algunas importaciones procedentes de la UE.
La pérdida de empleos está provocando moderación en los consumidores
A pesar de la caída de la inflación, los consumidores se mantienen cautelosos. Esto lo sienten especialmente quienes prestan servicios. “Hay pérdidas de empleo, especialmente en el sector manufacturero, lo que en sí mismo frena el consumo privado”, dijo.
Uno de los pocos puntos positivos son los recortes de tipos de interés por parte del Banco Central Europeo, que podrían proporcionar cierto apoyo a la economía alemana el próximo año, según se dice (dpa).




