
En vista de las protestas en curso y a veces violentas de los trabajadores textiles en Bangladesh exigiendo salarios más altos, alrededor de 175 fábricas han detenido temporalmente la producción. Los manifestantes dañaron fábricas, autobuses y tiendas en los distritos industriales de Gazipur y Ashulia, cerca de la capital, Dhaka, dijo el jueves un portavoz de la policía a la Agencia de Prensa Alemana.
En el norte de la capital, Dhaka, la policía dijo que utilizó gases lacrimógenos el jueves para dispersar a unos 3.000 manifestantes. Tres manifestantes fueron arrestados. El presidente de la Asociación de Fabricantes y Exportadores de Ropa de Bangladesh, Faruque Hassan, pidió al gobierno que refuerce la seguridad en las fábricas. Bangladesh es considerado el segundo mayor productor de ropa del mundo después de China.
El trasfondo de las protestas son las negociaciones que se están llevando a cabo actualmente en el país entre representantes de los sindicatos y propietarios de fábricas sobre un próximo aumento salarial. Más recientemente, los propietarios de las fábricas sugirieron un salario mínimo de 10.400 taka al mes, el equivalente a 89 euros. Sin embargo, en vista del aumento del coste de la vida, los sindicalistas exigieron casi el doble. Desde 2018, el salario mínimo es de 8.000 taka (69 euros).
Casi cuatro millones de personas, en su mayoría mujeres, trabajan en unas 3.500 fábricas del país. Desde allí los textiles se exportan principalmente a los países occidentales. Para Bangladesh, el trabajo textil se considera una de las fuentes de ingresos más importantes (dpa).



