
Fiesta, animación y animación el pasado mes en numerosos pueblos y municipios de la comarca. La temporada festiva casi ha terminado. Las festividades anuales del pueblo pueden contar cada año con suficientes subvenciones de los políticos. Pero esto ciertamente no se aplica a los festivales y al teatro.
Ya se trate de teatro o de música, las cantidades destinadas al arte y la cultura llevan años disminuyendo. El Fondo Cultural de Westerveld muestra cómo se debe hacer. En los primeros seis meses de este año se donaron en total más de 5.000 euros a ocho proyectos en Diever, Doldersum, Dwingeloo y Wapserveen. Sin embargo, cada vez más festivales se ven obligados a desconectarse. Qué bueno, ¿no hay ya demasiadas fiestas? ¿O deberíamos asegurarnos de que pronto seremos cada vez menos capaces de satisfacer nuestras necesidades culturales?
Por eso esta semana la siguiente declaración:
