
La casa de cine y teatro De Schuur en Haarlem está en una situación desesperada. Hay un déficit de medio millón de euros al año. La razón: primero corona y luego la llegada de dos nuevos cines: Filmdome y Kinepolis en Schalkwijk. La solución soñada: más butacas de cine en el propio De Schuur. ¿Que pasa con eso?
Desde un punto de vista financiero, el Granero no va bien. Desde el año pasado, la institución cultural del centro de la ciudad sufre una pérdida estructural de medio millón de euros al año. El número de visitantes en la sala de cine se redujo primero debido a la corona y luego debido a la llegada de Filmdome y Kinepolis.
Kinepolis en Schalkwijk abrió a finales de 2020 y cuenta con seis cines con un total de 937 asientos. A principios del año pasado se añadió el Filmdome, a tiro de piedra del Schuur. El Filmdome también tiene seis pantallas y más de 600 asientos.
Filmdome, en particular, es un competidor con una oferta cinematográfica comparable a la de Schuur. No obstante, De Schuur sigue siendo uno de los cines con mayor ocupación de butacas del país, y se espera que alrededor de 100.000 personas vean una película este año.
¿Aún más pasillos?
De Schuur quiere expandirse con dos salas: un cine con 70 asientos y una sala multifuncional con capacidad para 60 visitantes. Eso suena contradictorio. Pero es cierto, dice la portavoz Sunniva Matla van de Schuur: “Es una ley cinematográfica que la audiencia vuelve a crecer con salas pequeñas. Simplemente puedes ofrecer una programación más amplia, así que muestra más títulos al mismo tiempo”.
También habrá más espacio para nuevas actividades. “Piense en el Centro de Educación Cinematográfica de Holanda Septentrional, que ahora también se encuentra en De Schuur. Con ese centro y espacio adicional para la educación, pronto podremos llegar al doble de niños que ahora”.
Pequeña inversión
El deseo de esas dos habitaciones adicionales ha existido durante algún tiempo en De Schuur, pero la escasez significa que ahora es urgente. La concejala de cultura Diana van Loenen está a favor de la expansión, dice su portavoz. “Sin expansión, De Schuur se enfrentará a grandes problemas financieros. Entonces ya no podrá realizar su función actual en el futuro”.
De Schuur es una importante casa de producción y escenario para el municipio, con Toneelschuur Productions como intérprete permanente. “Con la ampliación, De Schuur puede reducir el déficit. La inversión necesaria -unos 2,5 millones de euros- se amortizará en diez o doce años”.
Por cierto, el municipio ha hecho un estudio de ‘segunda opinión’, que muestra que efectivamente habrá más visitantes si hay más salas en el futuro. El edificio donde se ubicarán los nuevos pabellones -justo al lado de De Schuur- pertenece al propio municipio.
Por supuesto, el ayuntamiento se trata en última instancia de una inversión tan grande. El concejal van Loenen espera que el comité de desarrollo considere la posible expansión a partir de mayo.
Si el consejo no está de acuerdo con la ampliación, quedan dos escenarios. En la primera, el municipio deberá suplir el déficit anual de medio millón de euros con una subvención extra. En el peor de los casos, no habrá dinero extra para De Schuur y el fin de la institución cultural es inminente.

