
La votación del 25 de septiembre se acerca a la presentación del Nadef, momento clave para definir las perspectivas de la economía, y con la ley de presupuestos a las puertas. Así como la escalada en Ucrania corre el riesgo de inflamar aún más la inflación. Y la confrontación política sobre la desviación está en su apogeo.
Nadef al 27 de septiembre
El viernes se esperan los datos de Istat sobre cuentas públicas 2021 (déficit, PIB, deuda), en base a los cuales el gobierno debe actualizar el Def finalizando el Nadef, antes del 27 de septiembre, cerca de la votación. el Gobierno se limitará a recopilar sólo la parte tendencial (no la programática), dejando la decisión final al próximo ejecutivo.
El desarrollo de la DPB
Debe estar finalizado el DPB (documento de planificación presupuestaria, en el que el Gobierno define a grandes rasgos el plan de la maniobra), que por ley debe enviarse a Bruselas antes del 15 de octubre. El gobierno de Draghi hubiera dejado con mucho gusto la tarea al nuevo ejecutivo, pero en cambio se verá obligado a escribirlo él mismo porque el nuevo gobierno asumirá el cargo en la primera semana de noviembre.
El riesgo de ejercicio provisional
Llegados a ese punto será una carrera contrarreloj redactar la maniobra que deberá ser aprobada por las Cortes antes del 31 de diciembre, so pena de recurrir al ejercicio provisional
Indicadores bajistas
Ciertamente, el crecimiento en 2023 se reducirá respecto al Def de la primavera pasada (2,3%) y, en consecuencia, los objetivos de reducción del déficit (se fijó en el 3,9%) y la deuda podrían ajustarse: para la agencia de calificación Fitch, que prevé una recesión (-0,7%), la deuda volvería a subir hasta el 157% dentro de una década y por tanto sería necesaria una corrección. Tanto Draghi como el ministro de Economía, Daniele Franco, dijeron en cambio que no esperan una recesión.


