
La última vez que el Diavolo alcanzó los cuartos de final de la Champions League fue en la 2011-12, eliminado por el Barça de Leo. En el medio había de todo: preliminares de la Europa League, problemas corporativos, exclusiones por fair play financiero. Ahora un nuevo renacimiento
El “sabroso plato italiano”, con derechos de autor el día anterior al periódico inglés Sun, al final resultó ser decididamente indigesto para el mundo de los Spurs. Quién no sabe de dónde viene esta clasificación, celebrada casi como si fuera una final. Son las raíces de la conciencia del lugar y del día desde el que empezamos a llegar hasta aquí. Un concepto que Pioli suele subrayar no solo en el vestuario, sino también en la conferencia: “Nunca debemos olvidar de dónde partimos”. Traducido: el sufrimiento de temporadas compuestas por semanas interminables sin compromisos europeos, pasadas frente al televisor tratando de imaginar cuándo el Milán podría haber vuelto a ser protagonista.
Pesadilla
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La última vez que los Diavolo disputó el G8 de la Champions League fue entre marzo y abril de 2012. Doble desafío ante el Barça de Messi, acabó sin goles en la ida en San Siro y tres-uno de los culés en el Camp Nou con un Doblete de Leo de penalti. La Liga de Campeones fue aclamada durante siete largos años en 2014, en los octavos de final con el Atlético de Madrid. Desde entonces, el AC Milan ha experimentado una pesadilla europea que, en un momento dado, entre (grandes) turbulencias corporativas y otros tantos problemas con el hacha del Fair Play financiero de la UEFA, pareció no tener fin. Son tres temporadas sin Europa, hasta la Europa League 2017-18. Menor Europa, por el amor de Dios, pero aún útil para volver al bucle, para quitar el polvo del escudo de armas. Un Milan que retomaba desde la tercera fase de clasificación -los rumanos de la Universitatea Craiova- y que finalizaba su carrera en octavos de final superando al Arsenal.
Inundación
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El rendimiento de la temporada siguiente también fue candente, parándose en la fase de grupos, pero quizás el verdadero punto de inflexión sea el de la cosecha 2020-21, con el famoso partido de Portugal con el Rio Ave resuelto a favor de los rossoneri tras 24 penaltis. En realidad, incluso aquella vez que se interrumpió la carrera en la Europa League en octavos de final, nuevamente ante un equipo inglés -el United-, pero ese reto surrealista bajo el aluvión portugués dejó algo especial en el conjunto dirigido por Pioli. Otra cita que suele hacer el entrenador. Y luego, finalmente, la copa más hermosa está de vuelta. Siete años después de aquel último cruce con el Atlético de Madrid. Vuelve la copa más bonita y con ella millones y visibilidad. El año pasado, en el grupo de los hierros, el Diablo empezó a recuperar la confianza, parándose en la fase de grupos. Esta vez ha llegado la entrada en el G8, y luego quién sabe. Ha pasado un mundo entero desde aquel doblete de Messi hace once años en el Tottenham que calló en casa. Y ahora el Milan no piensa parar.
9 de marzo de 2023 (cambio 9 de marzo de 2023 | 00:14)
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