
Las declaraciones del zaguero levantan el velo sobre las dificultades para la prórroga: incluso con el fichaje, la nueva cláusula baja obliga a los bianconeri a mantener el listón alto. Y en Manchester está el mentor Ten Hag…
Entre las rosas y las flores de los informes iniciales sobre la negociación de la renovación y el extremo opuesto de un portazo en las narices de la Juve, las declaraciones de Matthijs De Ligt pintan de gran variedad de grises las conversaciones en curso para quedarse en blanco y negro. El listón alto puesto por el holandés desde su retirada en la selección exige reflexiones inmediatas pero en todo caso suena a aviso sobre las respuestas que espera en un horizonte que no va más allá de los próximos doce meses, aviso sobre el riesgo de perderlo y en la única manera de mantenerlo.
