
ED JONES / AFP
Le secrétaire général de l’ONU Antonio Guterres, ici le 15 juin 2023, a condamné « fermement l’odieuse attaque meurtrière » en Australie.
El 14 de diciembre, el ataque antisemita en Bondi, Sydney, dejó al menos 15 muertos y numerosos heridos, conmocionando a la comunidad internacional. En medio de la celebración de Hanukkah, la tragedia se siente profundamente, incluso fuera de Australia.
“El mal se desató en Bondi de manera incomprensible”, declaró el primer ministro australiano, Anthony Albanese. Es un acto terrorista y malvado que ataca el corazón de nuestra nación, dirigido específicamente contra la comunidad judía.
Reacciones globales ante el ataque
Las reacciones llegaron rápidamente. Líderes de todo el mundo expresaron su consternación ante este acto. Desde Israel, el primer ministro Benjamin Netanyahu afirmó que “el antisemitismo es un cáncer que se propaga cuando los líderes permanecen en silencio”, pidiendo a Australia que “actúe firmemente” contra este flagelo.
Desde Estados Unidos, el ex-presidente Donald Trump describió el ataque como “puro antisemitismo”. También hizo eco en la condena el secretario de Estado, Marco Rubio, destacando que “no hay lugar para el antisemitismo en este mundo”.
Europa alza su voz
Los líderes europeos también se mostraron profundamente afectados. El canciller alemán, Friedrich Merz, se mostró “sin palabras”, subrayando que esta es una “ataque contra nuestros valores comunes”. En París, el presidente Emmanuel Macron reafirmó que Francia “luchará sin tregua contra el odio antisemitismo”.
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, manifestó la “solidaridad” de su nación con las víctimas, mientras que la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, expresó sus condolencias a la comunidad judía.
El impacto en Australia y más allá
El ataque ha dejado una huella honda no solo en Sydney, sino en todo el mundo. El rey Carlos III se dijo “horrorizado” por la naturaleza del ataque, calificándolo de “horrenda agresión terrorista”.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, catalogó el episodio como un “acto de violencia espantoso contra la comunidad judía”, enfatizando la unidad contra el antisemitismo y la violencia.
Condena mundial del terrorismo y la violencia
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, expresó su “horror” y condenó firmemente el ataque, manifestando su apoyo a las familias judías afectadas. En todos los continentes, líderes, desde Asia hasta África, han condenado este atentado, resaltando la importancia de erradicar el terrorismo y el extremismo.
El presidente de la Comisión de la Unión Africana se sumó a las condenas, enfatizando su rechazo a cualquier ataque a la comunidad judía.





