
De enfermera a directora de hospital: el compromiso de Auriane Mensah-Nyagan
Auriane Mensah-Nyagan nunca imaginó que su carrera la llevaría a ocupar un puesto directivo en el ámbito de la salud. Desde joven, ha estado rodeada de profesionales del sector. “Mi madre es enfermera, y muchos de mis familiares también están en el ámbito médico”, explica con una sonrisa. Este fuerte vínculo con la salud y la función pública la llevó por el camino de convertirse en enfermera, aunque admitió que la creatividad no fue su fuerte desde el inicio.
Un cambio de perspectiva tras la crisis del Covid
Originaria de Essonne, Auriane trabajó durante siete años en hospitales, principalmente en la región parisina y también en Quebec. Sin embargo, la crisis del Covid transformó su enfoque. “Empecé a cuestionarme sobre la resiliencia de nuestro sistema de salud y sobre el papel que podía desempeñar para preservarlo”, menciona. Esta reflexión la llevó a desear una transición hacia la gestión, un reto que asumió con determinación.
Preparación para el futuro
Mientras continuaba trabajando, se dedicó a estudiar para ingresar a la École des hautes études en santé publique (EHESP) en Rennes. La búsqueda de equilibrio entre el trabajo y el estudio fue exigente: “Después de mi jornada, a las 17 horas, iba en bicicleta a la biblioteca y me quedaba allí hasta las 22 o 23 horas”. Su esfuerzo fue recompensado, ya que en 2024 logró ingresar a la escuela.
El atractivo de un hospital de proximidad
Al finalizar su formación, Auriane eligió postularse para Vic-Fezensac, un hospital que la cautivó por su enfoque en la atención sanitaria y médico-social. “La conexión con la localidad fue importante para mí; mi hermana asiste cada año al festival Tempo Latino y tengo amigos en la zona”. Su visita al hospital solidificó su decisión de ejercer allí.
Desafíos como directora delegada
Una vez instalada en el Gers, Auriane asumió el cargo de directora delegada. Reconoce que la transición ha sido intensa: “Hay mucho por descubrir y numerosos desafíos debido a cambios en la dirección en los últimos años”. Con el objetivo de aportar estabilidad a su equipo, su enfoque no es cambiar todo de inmediato, sino implementar mejoras que ofrezcan visibilidad a los profesionales, residentes y familias.
Prioridades en la atención médica
Entre los desafíos más importantes está la evaluación de las necesidades de atención del EHPAD, que cuenta con 96 plazas permanentes, tres temporales y un Polo de Actividades y Cuidados Adaptados (PASA) con 14 plazas. También se encuentra en su lista la reescritura del proyecto del establecimiento para los próximos cinco años, especialmente ante el envejecimiento de la población y el desierto médico que enfrenta la región.
Innovación en la salud
Para Auriane, el futuro del sistema de salud también depende de nuevas formas organizativas. La implantación de enfermeros en práctica avanzada, la telecoordinación y una cooperación más fuerte entre establecimientos son algunos de los temas que cree necesario explorar. “Hay muchos aspectos que investigar e innovar, siempre con el cuidado como elemento central”, concluye. Este desafío es una misión que Auriane Mensah-Nyagan está decidida a cumplir, fusionando su experiencia y su compromiso con la salud pública.


