
Deja de juzgarte por sentirte emocional
Las emociones son una parte natural del ser humano, pero a muchos de nosotros se nos ha enseñado a reprimirlas o juzgarlas. David nos recuerda: “Está bien sentir. Necesitamos darnos permiso para expresar nuestras emociones sin temor a ser juzgados”. Ya sea que estés llorando, riendo o sintiéndote frustrado, honra tus emociones a medida que surgen y tómate el tiempo y el espacio para procesarlas.
Dale a tus emociones positivas la seriedad que merecen
Probablemente hayas escuchado a personas describir las emociones negativas como “mostrar la verdadera cara de uno”, pero ese no es el caso; todos los sentimientos son válidos. “Las emociones positivas son tan reales e importantes como las negativas”, afirma. “A menudo pensamos que la alegría es vertiginosa o frívola, pero es una parte vital de la experiencia humana. Siéntelos plenamente”. Abrace la alegría, la emoción y la gratitud sin sentirse culpable; no son sólo indulgencias; son esenciales para su bienestar.
Se compasivo contigo mismo
La autocompasión es imprescindible para la felicidad. David enfatiza la importancia de tratarse a uno mismo con amabilidad, incluso cuando todos sus planes parecen desmoronarse. “A menudo nos castigamos por cosas que están fuera de nuestro control”, dice. “Pero tenemos que recordar que estamos haciendo lo mejor que podemos. Sé amable contigo mismo”.
Celebre las pequeñas victorias
Cuando trabajas para lograr un gran objetivo, es fácil pasar por alto las pequeñas victorias cotidianas, pero deberíamos celebrarlas. “No esperes a conseguir grandes logros para sentirte orgulloso de ti mismo. Cada paso adelante es un progreso”. Ya sea que acabes de completar un maratón o simplemente estés teniendo un buen día, tómate el tiempo para reconocer tus logros. Cuando eres intencional con tu felicidad, eso es un logro en sí mismo.




