
El progresivo envejecimiento de la población italiana es una tendencia que parece irreversible, como lo demuestran los últimos resultados del Istat resultantes del censo de 2022. La comparación entre el número de ancianos y jóvenes es la prueba más evidente de ello: el índice de vejez ( (que mide el número de personas de 65 años y más por cada 100 jóvenes de 0 a 14 años) ha pasado de hecho del 187,6% en 2021 al 193,1% en 2022 (fue del 148,7% en 2011).
Un niño por cada 5 personas mayores
Italia en 2022 es un país en el que por cada niño menor de seis años hay más de 5 personas mayores (5,6). En 1971 había una persona mayor por cada niño. En cincuenta años, subraya Istat, la relación entre ancianos, niños y jóvenes se ha vuelto cada vez más desequilibrada y pone el ejemplo de que si en 1971 había 46 mayores de 65 años por cada 100 jóvenes menores de 15 años, hoy (como se ha mencionado anteriormente) hay cuentan 193.
El desequilibrio entre trabajo y pensiones
Un desequilibrio que no puede dejar de tener repercusiones en el sistema laboral y de seguridad social. Según las previsiones del instituto de estadística, la proporción entre personas en edad de trabajar (15-64 años) y personas en edad no laboral (0-14 y 65 años y más) ha pasado de aproximadamente tres a dos en 2022 y a aproximadamente uno a uno en 2050.




